El Atlético de Madrid se impuso con autoridad a un Rayo Vallecano que llegó a la meta de Jan Oblak por fogonazos. Desde el primer minuto los de Simeone mostraron que habían aprendido la lección de Las Palmas y Alexander Sorloth lo demostró con un gran cabezazo. Cuando el conjunto franjirrojo parecía que quería responder, llegó el segundo de Conor Gallagher, también con un testarazo. En la segunda parte, la afición vio como Antoine Griezmann entraba desde el banquillo y tras un error en un uno contra uno ante Batalla se asentó al campo y volvió a demostrar su calidad. Dio una gran asistencia a Julián Álvarez para certificar el triunfo. Tres puntos que le mantienen arriba, mientras que el Rayo se separa de la zona de Europa y sigue sin mejorar su dinámica.
El Atlético de Madrid se impuso con autoridad a un Rayo Vallecano que llegó a la meta de Jan Oblak por fogonazos. Desde el primer minuto los de Simeone mostraron que habían aprendido la lección de Las Palmas y Alexander Sorloth lo demostró con un gran cabezazo. Cuando el conjunto franjirrojo parecía que quería responder, llegó el segundo de Conor Gallagher, también con un testarazo. En la segunda parte, la afición vio como Antoine Griezmann entraba desde el banquillo y tras un error en un uno contra uno ante Batalla se asentó al campo y volvió a demostrar su calidad. Dio una gran asistencia a Julián Álvarez para certificar el triunfo. Tres puntos que le mantienen arriba, mientras que el Rayo se separa de la zona de Europa y sigue sin mejorar su dinámica.