La afición del Olympique de Lyon pitó a un desconocido y suplente Endrick ante el Paris FC

Endrick ante el Paris FC. Cordon Press
Compartir

Paulo Fonseca reservó ante el Paris FC a varios de sus titulares, unos días antes de enfrentarse al Celta de Vigo en los octavos de la Europa League. Uno de los damnificados fue Endrick, el delantero brasileño cedido por el Real Madrid, que cuando saltó al terreno de juego en el 64', no dejó buenas sensaciones y recibió abucheos desde las gradas.

Al técnico portugués le salió caro su experimento, pues el Olympique Lyon se dejó dos puntos en la visita del conjunto parisino al Groupama Stadium (1-1) y, con ello, el tercer puesto de la Ligue 1 en favor del Olympique de Marsella.

PUEDE INTERESARTE

Corentin Tolisso, Noah Nartey o Roman Yaremchuk tampoco partieron de inicio, pero Fonseca tuvo que recurrir a ellos en cuanto el partido se le puso en contra. Endrick, que vivió su primera suplencia desde que llegó a Lyon, saltó al campo justo un minuto después del gol del París, en el 64', y tuvo que lidiar con circunstancias negativas en su propio estadio.

PUEDE INTERESARTE

No solo no tuvo incidencia en el resultado del choque, sino que dejó una imagen impropia de los meses que lleva en Francia. Su enfado con el entrenador por no colocarle en el once inicial quedó reflejado en su actitud. Se movía por el campo alicaído, molesto y con pocas ganas de destacar.

Hasta tal punto fue así que, tras un disparo lejano, se escucharon tímidos pitos hacia el que es, posiblemente, el mejor jugador del equipo.

Un penalti evitó la derrota del Lyon en el 96'

El Paris FC disfruta del efecto de la llegada del nuevo entrenador, Antoine Kombouaré, extécnico del Nantes, y sumó su segundo partido seguido sin perder, tras el triunfo logrado contra el Niza en su debut, para escapar de la parte baja.

Tomó ventaja en Lyon con un gol logrado a la hora de juego, cuando el zimbabuense Nyasha Munetsi aprovechó un rechace del portero eslovaco Dominik Greif a un tiro de Rudi Matondo.

Sin embargo, pudo evitar la derrota al final, cuando una mano de Alimani Gory en el añadido supuso un penalti que en el 96 transformó Tolisso.