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Ni Amrabat podía consolar a un destrozado Abde tras perder su segunda final en meses

Amrabat abraza a Abde tras la final de la Copa África. Le360
  • El extremo del Betis, que jugó todo el partido, acabó roto

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Senegal se coronó anoche ante Marruecos en la gran final de la Copa África, en un duelo que rozó el surrealismo y que dejó a Abde totalmente roto. Fue en una final que no estuvo exenta de polémica, con amenaza de abandono por parte de Senegal por un penalti señalado a favor de Marruecos en el añadido antes de la prórroga, y definida por el tanto de Pape Gueye había marcado previamente. La decepción y frustración reinó entre los futbolistas marroquíes, muy especialmente en el jugador del Real Betis, que lloraba desconsoladamente al finalizar el encuentro.

Brahim pudo erigirse en héroe, pero se condenó con un lanzamiento de penalti fallido, ejecutado a lo Panenka. Fue el tiro que pudo dar el título a Marruecos. En una de las últimas acciones de la final, sin capacidad de reacción casi para los visitantes. Un penalti que lo enredó todo. Que lo reclamó Brahim, que lo concedió el árbitro y el VAR y que el jugador del Real Madrid lo desperdició. De héroe a villano. Un error decisivo que pudo proclamar campeón a Marruecos y que al final resucitó a Senegal.

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La desolación era general, pero si hubo una imagen que quedará guardada en la retina es la captada por @Le360 en X y que mostraba a Abde llorando y tratando de ser consolado por su compañero Amrabat. El pivote abrazaba a su compañero que se mostraba totalmente roto tras haber vivido de nuevo una final en la que había realizado un gran esfuerzo y que tampoco consiguió conquistar.

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La segunda final en meses que pierde el extremo marroquí, tras perder también una dura final de la Conference League con el Real Betis. En ese entonces, el extremo estaba siendo el mejor del equipo, anotando tras aprovechar un muy buen servicio de Isco para cruzar por bajo y batir a Jörgensen, pero unas molestias en el 53' le obligaron a tirarse al césped y pedir el cambio. Fue un duro palo para un futbolista que ha vuelto a recuperar su mejor versión y que tras una emocionante Copa África, de nuevo se tiene que despedir de conquistar un título en el último escalón.