El hijo de Van Persie se rompe por la rodilla y el beticismo le brinda una ovación de consuelo

Shaqueel Van Persie, en su sexto partido con el primer equipo del Feyenoord, podría haberse lesionado de gravedad
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El Feyenoord llegó a Sevilla intentando buscar la clasificación para la siguiente ronda de la UEFA Europa League, pero no pudo con un Real Betis Balompié que fue netamente superior, especialmente en la primera parte de la mano de dos espectaculares Antony y Ez Abde. Lamentó el equipo de Robin Van Persie la falta de puntería de Cyle Larin, un viejo conocido de LALIGA EA SPORTS que no tuvo su día este jueves en La Cartuja, fallando ocasiones de todos los colores.
Pero, sobre todo, en el tramo final del partido el Feyenoord vio cómo su larguísima lista de lesionados se veía incrementada. Además, de una manera muy fea y con un protagonista indeseado. Shaqueel Van Persie, el hijo del legendario futbolista neerlandés y hoy su entrenador, saltó al campo sustituyendo a Larin en el minuto 73, pero apenas duró diez minutos sobre el césped.
Un salto en una pugna con Diego Llorente acabó de la peor manera. El joven jugador, nacido en Londres cuando su padre jugaba en el Arsenal hace 19 años, cayó mal sobre el césped de La Cartuja, se fue al suelo con la mano en la rodilla y rápidamente saltaron todas las alarmas. El central madrileño, con experiencia reciente en una lesión de larga duración, fue el primero en mostrar su preocupación por él.
Van Persie tuvo que ser atendido por los servicios médicos del Feyenoord, que determinaron que dejara el césped en camilla. Llorente le agarró de la mano e intentó consolarle ante las lágrimas de un chico que ve cómo se rompe cuando empieza su carrera en el fútbol de élite.

El beticismo demuestra su grandeza
Se lleva, por si le sirve de consuelo, la ovación de consuelo de todos los espectadores que poblaban las gradas en La Cartuja. De los 3.385 aficionados llegados desde Países Bajos y de los béticos que completaban una entrada de 42.688 espectadores.
En la banda, Robin actuó casi más de padre Van Persie que de Van Persie entrenador. Le tocó la cara a su hijo, se agachó y conversó con él. Shaqueel es una de las grandes promesas del fútbol neerlandés, internacional con las categorías inferiores, el de este jueves era su sexto partido con el primer equipo del Feyenoord, el tercero en competición europea. Ha marcado dos goles y otorgado una asistencia, daros que hablan de su potencial. Su lesión no pinta nada bien, pero al menos se lleva para Rotterdam el cariño del beticismo.
