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Uno por uno del Betis contra el Elche en la Copa del Rey

El once local en el Betis-Elche de Copa. Kiko Hurtado
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Todo un carrusel de emociones el que experimentó el Real Betis este miércoles contra el Elche (2-1). Los pupilos de Manuel Pellegrini lograron revertir los pitos -enfocados a Lo Celso, Bakambu y Riquelme- y lograr un resultado que les mete en los cuartos de final de la Copa del Rey. Chimy Ávila, con un doblete, el gran triunfador de la noche.

En ElDesmarque ponemos nota, uno por uno, a los jugadores del Real Betis contra el Elche.

Adrián (5): Tuvo una gran mano abajo a cinco minutos del final. Lo merecía.

Aitor Ruibal (9): El corazón de este Betis. Al que más le duele. Por eso nunca da un balón por perdido. Por eso se deja el alma. El único que no bajó los brazos. El único que pegó un par de gritos para espolear a sus compañeros. Coraje. Valentía. Ímpetu. Suya fue la asistencia del 2-1. Puro Betis.

Diego Llorente (6): Se le nota la falta de ritmo, pero es súper inteligente. Logró equilibrar con jerarquía y experiencia adonde no le llegaban las piernas. Hizo una entrada decisiva al último hombre.

Natan (8): Es ese tipo de central de puerta grande o enfermería y hoy la moneda le salió cara. Muy intuitivo en la anticipación, cometiendo riesgos al corte y ganando casi siempre los duelos.

Ricardo Rodríguez (5): Es el pragmatismo hecho futbolista. Como si le quemase la pelota. Como si estuviese prohibido dar más de dos toques seguidos. Se centra en defender, se suma al ataque en contadas ocasiones y casi siempre para devolverla al primer toque. A lo fácil. Sin riesgos. Y eso en el fútbol actual le impedirá brillar... pero le basta para aprobar.

Altimira (5): La eterna sensación de que podría tener mucha mayor incidencia si cometiese más riesgos. 100% de efectividad en el pase, en campo propio y en campo contrario, pero eso no es suficiente con la calidad que se le presupone. Debe tomar más riesgos, debe conducir más en salida de balón, debe aparecer más por el balcón del área. Está pero no al mismo tiempo. En números fue inmaculada su capacidad con balón, pero, insisto, no es suficiente.

Deossa (8): De lo mejorcito del Betis. El único capaz de quitarle la posesión al rival. Intentó ajustarse a Aguado o Febas para no dejarlos pensar. Se activó en la presión tras pérdida y fue la única manera de intentar cortocircuitar la salida de balón del Elche. 13 pases en campo rival. 21 duelos. Sigue creciendo.

Lo Celso (3): No se le puede pedir que sea Isco Alarcón, pero es que ni siquiera está cerca de hacerlo. 0/5 regates completados. 14 posesiones perdidas. 3/11 duelos ganados. Aun así, fue el único que intentó aportar algo distinto. El único que trató de romper líneas o buscar algo distinto a tanto inmovilismo... pero hoy sus compañeros tampoco estaban por la labor de ofrecer una línea de pase, una ayuda, un apoyo, un desmarque... Así, imposible. Otra vez pitado por el beticismo.

Antony (5): Imposible hacer la guerra por su cuenta. Otra vez demasiado acelerado, errando en la toma de decisiones. Muy lejos del área. Aun así, no debe ser casualidad que cuando apareció (o quiso hacerlo) llegó la mejoría del Betis. Cuando se sintió protagonista, cuando no se arrugó, cuando quiso la pelota. Para él no es suficiente, pero le basta para marcar diferencias. Debe dar mucho más. Y sobre todo ser mucho más regular.

Riquelme (2): Otra oportunidad al traste. No es eléctrico, pero tampoco acierta entre líneas. No es un regateador puro, pero tampoco hace daño por dentro. Once veces perdió la posesión. Solo diez pases precisos. Le regatearon más veces que él regateó. Desolador.

Bakambu (2): Su mejor acción fue un remate que, lejos de coger dirección portería, se marchó por la línea de saque de banda. Se le vio con un ansia desmedida de demostrar cosas, sin paciencia, y eso rara vez sale bien en el fútbol. Apenas dio una a derechas. 17 veces tocó la pelota en 60 minutos. Ni disparó a portería.

Suplentes

Chimy Ávila (10): Cuando nadie esperaba nada de él, con su nombre a las puertas de una salida, llegó, metió dos goles y le cambió la vida al Betis. ¿Qué más se le puede pedir a un delantero?

Pablo Fornals (6): Le cambió la cara al Betis. Ese pase atrás desatascó el embudo del equipo, que a partir de entonces empezó a ser más reconocible.

Pablo García (5): Le sigue costando la élite. Es innegable el esfuerzo, el compromiso y la entrega, pero le cuesta marcar diferencias como lo hacía en la cantera. Aun así, con un par de chispazos generó más que Riquelme y Bakambu juntos.

Marc Roca (5): Con el partido a tumba abierta, le dio equilibrio al equipo y fue el sostén defensivo, intentando corregir los descosidos de sus compañeros.

Bartra (5): No era fácil salir y mantener la concentración, pero la vez que le tocó intervenir lo solventó de maravilla. Tuvo una salvada clave en el 88.