Los motivos de Monchi para decir "esto no es nuevo" en el Bernabéu

Monchi, en el Santiago Bernabéu.. SFC
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Esto no es nuevo”. Cuatro palabras que pronunció Monchi en la zona noble del Santiago Bernabéu y que resuenan en las cabezas de todos los aficionados del Sevilla FC. Cuatro palabras que se repiten casi cada vez que el equipo nervionense visita al Real Madrid y se producen partidos casi calcados con amplias dosis de polémica. En la memoria colectiva del sevillismo hay muchas situaciones similares a la sucedida este domingo, cuando Sánchez Martínez y el VAR decidieron obviar una zancadilla clara en el área de Alaba sobre Lucas Ocampos, que hubiera dado al Sevilla la posibilidad de volver a ponerse por delante en el marcador y recuperarse apenas unos minutos después del error de Bono que propició el gol del empate de Benzema. "Hay zancadilla y es penalti, punto. No voy a entrar en discusiones, lo han dicho Carlos Martínez y Maldini (comentaristas del partido). No es mi visión, es la visión de cualquier persona que es objetiva. Cualquier persona que sea objetiva sabe que lo de Ocampos es penalti. No me voy cabreado por la jugada, esto no es nuevo", fue parte de la rajada de Monchi en Chamartín, unas declaraciones de enfado -aunque él lo niegue- que se suman a las que se produjeron hace dos años en el mismo escenario. En enero de 2020, el Sevilla se plantó en el Bernabéu para hacer un partido parecido que también acabó con 2-1 a favor de los locales. Entonces, la jugada que marcó el partido fue en la primera mitad, un gol de De Jong que fue anulado por un supuesto bloqueo ilegal de Gudelj sobre Militao en una acción que no se ha vuelto a señalar así en España. [video_laliga id="IQYaavBE"] El cabreo en el sevillismo era evidente, y el propio Lopetegui se marchaba en el descanso exclamando ''siempre igual, es una vergüenza”, y eso que él conoce bien la casa merengue. Tras el partido, de nuevo Monchi alzó la voz demostrando la desesperación de un equipo que hace todo por ganar en el Bernabéu pero que, por múltiples factores entre los que se encuentra el arbitraje, lleva 13 años sin conseguirlo. "La acción la ha visto todo el mundo, es una jugada más en un partido. Es una jugada que marca todo el partido y me niego a analizar el partido tácticamente o técnicamente porque es una jugada muy clara que marca todo lo demás. No hay más que analizar después de esa jugada", decía en Movistar Plus. Aunque su frase más conocida de aquel día fue cuando le sugirieron que el gol de De Jong que supuso el 2-1 podría haber sido anulado. “Si anulan el gol de De Jong igual bajo al campo y saco al equipo”.

¿Por qué esto no es nuevo?

En la memoria colectiva del sevillismo hay muchas acciones similares que cayeron siempre del lado madridista. Cuanto más mayor es el hincha nervionense, más recuerdos imborrables para la colección. Quizás la que se lleva la palma es el penalti que se le señaló al Sevilla en contra en una eliminatoria de Copa en 2017 que quedó decantada a las primeras de cambio. Un empujón de James Rodríguez a Modric fue decretado por Mateu Lahoz como penalti a favor del Real Madrid. Un escándalo sin precedentes.

Pero hay mucho más, como el fuera de juego inexistente señalado a Negredo en una jugada en la que igualaba la semifinal de la Copa del Rey de 2011. “La jugada de Negredo es gol, según se ve en todos los sitios. Y ha sido clave en el partido", dijo Gregorio Manzano tras caer eliminado. Aquel día de febrero de hace 10 años llovía sobre mojado, pues en el partido de ida no se validó un gol de Luis Fabiano que pareció haber superado la línea de gol. También hubo tela que cortar en la semifinal copera de 2004, en la que Valdano bajó al vestuario a amedrentar a Iturralde González tras haber expulsado a Zidane, que ‘correspondió’ echando a Javi Navarro nada más comenzar la segunda parte, cortando la remontada sevillista. El propio Iturralde fue protagonista en 2007 de una de esas polémicas indirectas que acaban beneficiando al Real Madrid. El consabido partido de Mallorca en el que se le birlaron tres penaltis al Sevilla para ponerle la liga en bandeja a los blancos. En esa misma campaña, el equipo de Juande Ramos fue al Santiago Bernabéu en la jornada 33 como segundo clasificado, un punto por debajo del FC Barcelona y uno por encima de los merengues. Se puso por delante con un gol de Maresca, y poco después del empate el árbitro expulsó a Luis Fabiano por protestar cuando estaba calentando. Ya con el 2-1 en el marcador y tras echar a Robinho por quitarse la camiseta en la celebración, un empujón de Aitor Ocio a Diarra fue considerado agresión por Pérez Burrull -quien este domingo, por cierto, dijo en Marca que lo de Ocampos no era penalti- cercenando definitivamente las opciones sevillistas y dando vida a los merengues para conseguir un título que lograron en la última jornada. Pero hay mucho más, desde la expulsión de Kolo por doble amarilla en una final de la Supercopa en la que a los merengues se les perdonaba todo, hasta el famoso arbitraje de García de Loza en el que le anuló tres goles legales a los sevillistas, que ganaban 2-0, propiciando el empate capitalino sacando una falta con el balón moviéndose. [video_laliga id="VAoR3c2g"] Pero quizás la situación más surrealista de todas las vividas en los últimos años fue la de la pasada temporada, cuando el Real Madrid clamó porque el VAR… ¡Hiciera justicia! Una mano descarada de Militao en el área propició una contra que acabó en derribo de Bono a Benzema. Desde la Sala VOR rectificaron a Martínez Munuera, que acabó señalando la pena máxima que anotaría Rakitic para el 1-2 de un partido que acabó en empate. El madridismo clamó al cielo porque veía como se le escapaba LaLiga que acabaría ganando el Atlético. Zidane, Carvajal o Butragueño lamentaron desconsoladamente que una mano extendida de su central en el área fuera señalada como penalti. El mundo del Madrid.

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