¿Competir? ¿Qué es competir?

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Rekik lamenta una tarjeta amarilla en el Sevilla-Barcelona.. Kiko Hurtado
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En muchos foros, parte del sevillismo pronuncia un mantra desde hace un tiempo cada vez que el Sevilla FC pierde un partido. Que no compite. Especialmente que no compite ante los grandes. El equipo de Julen Lopetegui no estuvo bien, nada bien, ante el FC Barcelona este sábado, especialmente en la primera parte, como no lo estuvo hace unos días en los primeros 45 minutos ante el Borussia Dortmund o en otros momentos de la temporada. Y además a sus profesionales les honra reconocerlos. Pero si algo tiene en el ADN este Sevilla de Lopetegui es, precisamente, la competitividad. Sólo así se puede explicar que este equipo haya perdido sólo 17 partidos de 92 disputados en dos temporadas, y que además sólo lo haya hecho por más de un gol en apenas cinco ocasiones. Cuando un equipo está vivo hasta los minutos finales es porque ha competido ese partido.

Si algo tiene en el ADN este Sevilla de Lopetegui es, precisamente, la competitividad. Sólo así se explica que haya perdido 17 partidos de 92 disputados y sólo lo haya hecho por más de un gol en cinco ocasiones.

Echando la vista atrás, desde que llegara el entrenador de Asteasu al banquillo nervionense sólo se le puede achacar haber entrado a un partido y haber salido de él sin haber comparecido en una ocasión: el partido ante el Chelsea de la quinta jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League de este año. En su descargo, si es que cabe, queda que el equipo estaba clasificado ya para octavos de final y que en lontananza estaba un partido ante el Real Madrid que también perdió. Le sirvió, eso sí, como lección. Partido a partido más que nunca desde entonces.

 Giroud celebra uno de sus goles al Sevilla FC en la Champions.

Ni siquiera en la goleada (4-0) con la que se saldó la primera visita al Camp Nou de Lopetegui se pudo decir que no compitió, pues en la primera mitad fue manifiestamente mejor, pero Luuk De Jong no tuvo el día y las estrellas azulgrana se encargaron de demostrar por qué cobran lo que cobran. En esta temporada, los tres partidos ante los culés se saldan con un resultado de cada clase e igualdad goleadora, a falta de lo que suceda el próximo miércoles. Si eso no es competir… Por tanto, al Sevilla se le puede achacar que a veces no juega bien, que no entiende los partidos, que no le salen los planes, que se echa(ba) atrás para defender un resultado corto o, simplemente, que hay equipos que son mejores que él, pero difícilmente un fiscal sería capaz de sustentar ante un juez el cargo de no ser competitivo.