Involución

No hubo reacción, todo lo contrario. El Betis sigue instalado en una preocupante crisis de resultados y juego. La cita del Éibar, lejos de ser una oportunidad para cambiar el rumbo y servir de punto de inflexión, hurgó en los problemas que viene evidenciando el equipo de Manuel Pellegrini, cuya mano parece cada vez más difuminada. Una peligrosa involución. Los números son evidentes. El Betis sólo ha sumado 3 puntos de los últimos 18 en juego, es decir una victoria y cinco derrotas. También los goles encajados, esta vez fueron dos contra el Éibar, que mantienen esa imposible media que tumba cualquier cimiento sobre el que se quiera construir el edificio. Las sensaciones acompañan a las estadísticas. Y es que el Betis fue un equipo gris contra el Éibar, plano y lleno de inseguridades. Con balón, las que propiciaron acciones de ataque para los vascos; y sin pelota, a la hora de defender ofreciendo facilidades. Los de Mendilibar ya habían advertido en la primera parte y les bastó el primer cuarto de hora de la segunda para ajusticiar a los verdiblancos con goles de Muto y Burgos. Endebles las dos acciones defensivas, el cómo defender un córner y el evitable penalti de Joel Robles. Los heliopolitanos apenas tuvieron capacidad de reacción en los noventa minutos y han perdido las señas de identidad positivas del principio de curso, las que combinaban con las negativas. Ahora no hay rastro de ese buen juego y ni siquiera la vuelta de Fekir, aún lejos de la versión exigible, le cambió la cara al Betis. Contra el Éibar no se pudo ajustar a aquello de fiable ante los teóricos equipos a los que debe ganar.

La alineación del Betis presentó hasta cuatro cambios respecto al partido de Bilbao. Además del obligado relevo en la portería, con la presencia de Joel Robles por el lesionado Claudio Bravo, Pellegrini dio entrada en el equipo a Marc Bartra, Andrés Guardado y Nabil Fekir. Ocuparon los puestos de Víctor Ruiz, William Carvalho y Rodri. Más allá del acercamiento casi inicial de Tello (1'), el Betis apenas inquietó la meta del Éibar en el arranque de partido. Lejos de lo que podían pensarse de un inicio con deseos de desquitarse de lo de Bilbao, el cuadro verdiblanco dio sensaciones de ciertas inseguridades y falta de fluidez en su juego. El mediocampo no generaba y los de arriba estaban desconectados. Con todo, Tello tuvo en sus botas la oportunidad de adelantar al Betis en el 19'. Su mano a mano, una de sus especialidades, no fue esta vez letal y Dmitrovic le ganó la partida con una gran parada. Guido Rodríguez había habilitado al catalán con un buen pase. Fue la única ocasión bética de la primera mitad, para un conjunto que sí sufrió con las pérdidas propias y las internadas de Bryan Gil. Precisamente un error de los verdiblancos desencadenó una acción con un gol anulado por la impericia del exbético Inui, que remachó en la línea en posición de fuera de juego lo que era un tanto de Bryan Gil (34'). Más allá de la anécdota de la torpeza del japonés, la jugada mostraba las debilidades defensivas del Betis, que transmitía inseguridad a la hora de defender centros laterales. Con esto se llegó al descanso.
Segunda parte
Montoya suplió a Emerson en el descanso. La amarilla y las dificultades con Bryan Gil cantaban el cambio. Fekir enseñó los dientes por primera vez con un latigazo desde fuera (47'). Detuvo Dmitrovic. El que sí marcó fue Muto (48') para el Éibar con un remate en el segundo palo en un córner, donde la falta de actividad bética ayudó. El tanto se veía venir desde la primera parte. La situación empeoró con un más que evitable penalti de Joel Robles sobre Rober Correa que acabó por transformar Burgos (52'). Loren y Wiliam Carvalho, por Tello y Guardado, fue la respuesta de Pellegrini. El portero verdiblanco evitó el tercero con una buena mano ante el disparo de Bryan Gil (59'). El Betis estaba noqueado en esos momentos. Fekir lo intentó sin éxito con una falta lejana (64'). El técnico bético, en un último intento de hacer reaccionar al equipo, apostó por Lainez y Borja Iglesias que suplieron a Fekir y Sanabria. Burgos estuvo cerca firmar el 0-3, aunque Joel Robles respondió con agilidad (70'). Nada hacía presagiar que el encuentro podía cambiar de rumbo. Loren buscó el ángulo en la acción con más mordiente del Betis hasta el momento en la segunda parte (77'). El balón se fue a córner y Bartra sumó otro remate con un cabezazo centrado. La viva imagen del momento de los verdiblancos lo protagonizó el defensa catalán con el penalti cometido sobre Inui. Joel Robles detuvo lanzamiento de Sergi Enrich (87'). Fue casi el epílogo de un partido descorazonador para los verdiblancos.