Llegaron las malas sensaciones
La pretemporada sirve para sacar pocas conclusiones y el partido entre el Granada y el Sevilla apoyó esa tesis. Arrancó bien metido el equipo de Lopetegui con las características que le intuyen desde el comienzo del verano. Apretar, robar rápido e intentar salir con espacios. A ratos lo logró pero no tuvo regularidad. El equipo se cayó en la segunda parte desde el inicio. Se pueden salvar pocas cosas del equipo de Lopetegui este viernes en Los Cármenes. Al mal partido se sumó un error grave de Vaclik que propició el primer gol del Granada. Después hubo un intento de reacción con Bryan y el cabezazo de Diego Carlos, pero poco duró. Un gol de Adrián Ramos decantó el choque. Mal el Sevilla que no reflejó las sensaciones de la pretemporada.
En la primera parte esa fue la tónica. Aún así, Munir tuvo dos ocasiones para marcar que de desaprovechó. Él jugó tirado a la izquierda, Pozo a la derecha y Dabbur arriba. De los nombres propios cabe destacar a Óliver que acertó en casi todo lo que hizo y a Koundé que estuvo rápido y contundente en varias acciones. Por lo demás, pocos futbolistas marcaron la diferencia. En la segunda mitad el Sevilla salió dormido. Pozo se quedó en el vestuario y Bryan Gil entró por él. El barbateño se puso en la derecha y Óliver en la izquierda para que Munir jugara por dentro con Dabbur. El invento no funcionó. Yendo a menos el equipo, Vaclik puso la guinda con un error grosero en la salida de un córner.
Al final, los arreones de Bryan Gil provocaron un córner que trajo el testarazo de Diego Carlos. Buen centro de Banega y gran remate del central. El leve esfuerzo del equipo en el tramo final no se vio recompensado porque en el último minuto, un tanto de Adrián Ramos decantó el encuentro. Corchia estuvo flojo. Ni la entrada de Ben Yedder resultó atractiva. Tiempo para sacar conclusiones, aunque las precisas. Este sábado con los teóricos titulares hay una buena oportunidad.
