Una historia nunca vista

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Ha vivido y vivido hasta hartarse el Sevilla momentos preciosos de su historia en los últimos años, en la última década, en este siglo XXI. Ha vivido momentos memorables, imborrables. Momentos que han marcado al club para bien y que le han permitido estar donde hoy precisamente está. Ha vivido historias de felicidad, casi todas increíbles. Ha vivido momentos que parece complicado que se vuelvan a repetir no solo con el escudo sevillista, sino con cualquier otro del fútbol europeo. Y, sin embargo, el Sevilla, un equipo para la historia de Europa, un equipo para la historia de las competiciones continentales, un equipo que ha escrito y vivido un auténtico abanico de cuentos y leyendas, no ha escrito ni vivido la historia que debe empezar hoy a vivir.Una historia nunca vista. Porque el Sevilla sí jugó y superó unos octavos de final de la máxima competición europea, al uso lo que realmente se juega hoy en Leicester. Pero con el viejo formato, superando solo una eliminatoria anterior (Benfica). Lo que hoy día se llama Liga de Campeones entonces era una Copa de Europa muy diferente. Y aquella gesta fue en blanco y negro, en sepia, en un España gris y en una Europa dominada por el Real Madrid de Di Stéfano ante el que luego se enfrentaría en cuartos. Fue hace 59 años y algo más de dos meses. El 4 de diciembre de 1957 el equipo nervionense eliminaba al Aarhus danés tras caer 2-0 en Dinamarca (4-0 en la ida). Alcanzó los cuartos de final, y se plantó ante el Real Madrid. El Sevilla alcanzó una vez antes los cuartos de final de la Copa de Europa, en la temporada 1957/58, tras eliminar al Aarhus de DinamarcaUna historia en realidad nunca vista, porque aquella Copa de Europa no es esta Liga de Campeones, aquel Continente no es el de hoy y aquel Sevilla, ni mucho menos, es este Sevilla. El Sevilla, el Sevilla de las páginas de oro y brillantes, el Sevilla de la plata y de los títulos, es ignorante en esta enseñanza al máximo nivel. Y hoy, en Leicester, tiene la oportunidad de licenciarse, graduarse en la máxima orden en la Fortaleza del Ligure, vulgo Leicester, en las intrigantes East Midlands.Intrigantes Midlans que reciben a un intrigante Sevilla. De unas semanas acá el conjunto de Sampaoli ha pasado de ser un equipo capaz de responder a todas las preguntas a ser un equipo capaz de despertar todo tipo de incógnitas. El Sevilla que llega a Leicester sigue evidentemente en una posición envidiable en la Liga, sigue siendo un equipo con múltiples argumentos, pero también un equipo que ha perdido gas, y que a pesar de ello ha ido sobreviviendo en el día a día.

El cansancio y las referencias

Eso es lo que tiene que hacer en Leicester, sobrevivir. El partido de ida y ese 2-1 ajustado deja abierta la eliminatoria, pero más abierta la deja el rendimiento del conjunto de Sampaoli. Físicamente no anda fino, jugadores que marcaban diferencias hace meses aparecen ahora agotados. Ni Escudero ni Mariano son desequilibrantes ya, el centro del campo no rompe y N’Zonzi y Nasri ya no son tan definitivos. Sampaoli lo sabe y reservó a sus mejores piezas el fin de semana para que estuvieran a punto en Inglaterra este martes. Nasri, Vitolo, Escudero… ni un minuto. N’Zonzi, 45 minutos. Le queda al Sevilla agarrarse a Jovetic, que sí está fresco (se llevó casi media temporada en el banco) y a una defensa que por ahora parece algo más entera. Y a Sampaoli, que tiene su gran cita también en el fútbol europeo. De esta eliminatoria puede depender incluso su futuro y su caché. Y le queda agarrarse a su espíritu y a su filosofía de esta temporada, la pelota. Con ella, el Sevilla se siente seguro, no sufre tanto, no corre tanto, y se crece. Sin ella, y el Athletic, el Alavés, el Éibar y el Leganés lo han demostrado, es vulgar. Cuando recibe presión y no conecta pierde su juego, pierde su fisonomía, pierde su vida. Y ello debe evitarlo en Leicester, ante el campeón de Inglaterra. Un campeón que ha vuelto, o al menos ha revivido. En la ida todavía era el Leicester de Ranieri. Ahora es Leicester de Shakespeare, y esperemos que cumpla con su tragedia. Pero este Leicester se ha cargado al Liverpool y al en la Premier, lleva dos victorias consecutivas y parece otro. Al menos, más competitivo. Ha dejado atrás competiciones domésticas y tiene ante sí el partido de la temporada, el partido de su historia de hecho. La idea del Sevilla debe de ser tener el balón, contener el rival a través de la posesión, a través de su filosofía. Y para ello necesita sus puntales, necesita las mejores versiones de Nasri, de N'Zonzi, de Vitolo, de Jovetic. Necesita la mejor versión de sí mismo, y para ello teóricamente Sampaoli recuperará su dibujo más reconocible, con tres centrales y un equipo más o menos definido con una duda, Iborra, Sarabia o incluso Correa. Sea con quienes sea, el Sevilla tiene este martes una oportunidad de oro. Está ante su historia, tiene la oportunidad de mirarla a la cara y decirle, vamos a vivir de nuevo.   Alineaciones probables: Leicester City: Schmeichel; Simpson, Morgan, Huth, Fuchs; Drinkwater, Ndidi, Albrighton, Mahrez; Okazaki y Vardy. Sevilla FC