“Ibrahima puede ser igual que Williams”, describen

Ibrahima Dieng, a la derecha, en la órbita del Athletic. FOTO: sda
Javi Beltrán
  • Izquier y José Ramón apuntalan al Barakaldo

  • Cesiones: Alday, al Barakaldo, Abella, al Leioa y Sarriegi, al Zamudio

  • De Yuris, Nolaskoaines y Andonis López

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Ibrahima Dieng no se inmutó este miércoles por la tarde por los focos en la prueba de Lezama. Testado junto a otras 19 promesas de la órbita del Athletic Club, muchos de ellos cedidos entre Tercera y Segunda B, la perla del Amorebieta, de 19 años, desplegó su endiablada velocidad con espacios en los 45 minutos en los que actuó. Los técnicos del organigrama rojiblanco que le espiaban en la grada tomaron buena nota: “Puede ser igual que Williams, tienen un perfil similar”, describe Fernan Arana, el director deportivo de la SD Amorebieta. El espigado y robusto delantero senegalés, en Euskadi desde hace tres años, de 1’90, será seguido por el club de Ibaigane de aquí a final de temporada en el Amorebieta para escrutar su evolución en la exigente división de bronce. Se trata de un futbolista sin ninguna formación, callejero, sin federar hasta que se integró en el Juvenil Nacional del Amore. “Está sin pulir y sin techo”, añaden. “Es un portento físico, le faltan horas de vuelo, pero él tiene claro que quiere ser futbolista y vivir de esto”, insiste Arana, que explica cómo este curso, casi por obligación por las continuas lesiones de Jon Orbegozo y que Koldo Obieta, el pichichi del equipo haya tenido que pasar por boxes, ha permitido a Ibra más presencia de la esperada. Se le quería dosificar, pero ya suma 20 partidos y 3 goles entre la Copa y la Liga. Lo más destacado en su incipiente carrera responde a que ha provocado hasta 5 penaltis a favor del equipo de Larrazabal, forzando con su velocidad y cuerpeo los derribos de sus contrarios. Ibra necesita afinar muchos aspectos de su primitivo fútbol, gestado por instinto, como el juego de espaldas y la coordinación en las acciones de cabeza, algo que Iñaki Williams fue mejorando en su crecimiento en el CD Pamplona y ya en Lezama. El ariete de los Azules es pura naturaleza. Explota su velocidad bárbara, sin ningún miramiento, lo que asombra a los rivales, aunque hay que esculpir el resto. “¿Cómo paras a un tío que corre mucho más que tú?”, se pregunta el director deportivo del Amorebieta, que va comprobando como su ariete se siente cómodo con espacios en partidos de ida y vuelta, pero aún sufre en los envites encorsetados y sometido a mucha vigilancia. Le falta base. El Athletic tiene ahora la palabra. Se trata de un chaval muy centrado, agradecido y humilde, que ha estudiado un Módulo de Cocina y que se siente muy implicado con el club azul. Entrena a uno de los equipos de sus categorías inferiores y los chavales, encantados, le animan en los partidos de Urritxe.   

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