Mouriño se queda con la tercera opción
Mouriño: "Puedo vender el Celta y no necesito Balaídos"
La plantilla celeste recibió 3 millones de euros en primas
La propuesta de un accionista a Mouriño por la venta del club
Con todos los puntos del orden del día de la Junta General de Accionistas que ha celebrado el Celta este jueves ya resueltos, llegó el momento de los ruegos y preguntas. Hubo muchas y de todo tipo. Algunas críticas con lo que está haciendo el presidente de la entidad, Carlos Mouriño, y otras de alabanzas. Todo ello llegó después de que se emitiera un vídeo donde se explicaron los últimos 10 años de gestión del mandatario gallego. Uno de los accionistas le preguntó directamente por venta del Celta y la compra Balaídos. Cree que hizo mucho daño la foto del grupo empresario chino en A Madroa, que se ha faltado a la verdad. Ahí fueron críticas, pero también lo alabó por su gestión económica y dijo que "ojalá que siga aquí muchos años, porque eso significaría que el Celta no se ha vendido" (aplausos). Tras esto, le hizo una propuesta a Mouriño para que el club sea de la gente, "que los seguidores celestes puedan comprarlo. Puede ser un empresario celtista o un celtista empresario. Ponga las acciones a la venta a la ciudania a 10 euros, recuperaría su dinero". "¿Por qué un empresario no puede ser celtista? Hemos hecho nuestro trabajo y por ello estoy tranquilo" Así le respondió el presidente: "Tengo la conciencia tremendamente tranquila, estos 10 años no me han hecho cambiar. Hemos cumplido un objetivo, con nuestro apoyo, pero lo hemos logrado nosotros. Puedo ser tan celtista como todos vosotros. ¿Por qué un empresario no puede ser celtista? ¿Qué pasa si hubiésemos fracasado tras poner el dinero? Hemos hecho nuestro trabajo y por ello estoy tranquilo".
Las opciones de Mouriño:
Primera: "Firmo un papelito y me llevo el dinero, y muy tranquilo. Nadie quiso ir a la ampliación de capital, por ello estoy con la conciencia tranquila". Segunda: "Seguir como estamos, porque tenemos un espacio corto muy cómodo. Cruzarse de brazos y dejar que pasen las cosas y dentro de 3-4 años, en los que tenemos ventaja sobre el resto de los equipos, ya lo solucionarán otros". Tercera: "Trabajar para hacer un Celta grande. ¿Por qué al Betis se le vendió su campo? ¿Son diferentes a nosotros? ¿Por qué a nosotros no, somos inferiores? Al Atlético se le han vendido terrenos ¿Somos distintos? ¿Cómo queréis competir si no tenemos ingresos adicionales? ¿Cómo vais a competir?", expresó el gallego, que siguió hablando de la opción que ha elegido: "Hemos saneado al club, deportivamente estamos en una situación extraordinaria. No dependo de nada y nadie, ni económica ni política" "No penséis en el presente, pensad en el futuro. Escojo la tercera opción. Solo puedo salir yo mal parado de esto. Soy tan celtista como los demás y soy tan empresario que creo que puedo conseguir un futuro económico para el Celta y darle estabilidad y arraigo. Qué necesidad tengo yo de hacer esto -se preguntó Mouriño-. Absolutamente ninguna. Pero quiero hacer un Celta grande y voy a pelear por conseguirlo. He dejado diez años de mi vida aquí. Sé que no sirvo para esperar resultados todos los fines de semanas. El Celta tiene que ser algo más que un equipo de fútbol, tiene que ser un club. Fue la gestión económica la que nos permite tener la situación deportiva actual. Fuimos austeros, no nos pueden decir que hayamos tomado ni un café a costa del club. Hemos saneado al club, deportivamente estamos en una situación extraordinaria".
El que puso el dinero fui yo -continuó- y cuando propusimos la ampliación de capital no hubo ninguna persona que diera un paso adelante. Por eso valoro lo que hicimos. Tengo independencia económica y política, no le debo favores a nadie. Y tengo la conciencia tremendamente tranquila. ¿Por qué un empresario no puede ser celtista? ¿Qué pasaría si el club desapareciera?
Y, para terminar su primera intervención, Mouriño siguió con lo mismo: "Queremos que el Celta B de el salto, ahí está en tercer lugar. Estamos de primeros en todas la categorías inferiores en las que participamos, pero sin arraigo en la ciudad no tenemos nada. No dependo de nada y nadie, ni económica ni política. No me importan las peleas políticas, no me pregunto si molesto a unos o ayudo a otros, me enfrentaré con lo que haya que enfrentarse para defender al Celta". Ahí terminó de hablar Carlos Mouriño con aplausos de algunos de los presentes.
