¿Por qué Prandelli querría fichar a Zaza?
Zaza será comprado por el West Ham si alcanza los diez partidos
Zaza, otra opción para Prandelli
El nombre de Simone Zaza suena cada vez con más fuerza en la carrera por ser el fichaje que refuerce el ataque del Valencia CF en el próximo mercado de invierno. En la lista de deseos de Cesare Prandelli figuran dos mediocentros y, sobre todo, un delantero centro. El entrenador italiano considera clave contar con la figura de un nueve clásico para rematar las ocasiones que genere su equipo y actualmente en la plantilla valencianista no cuenta con un futbolista de esas características. Por este motivo, el Valencia CF debe acudir al mercado de invierno para buscar un delantero que se ajuste a las necesidades de Cesare Prandelli. Uno de los mejor colocados para desembarcar en Mestalla es Simone Zaza, quien ya despertó interés de Suso García Pitarch el pasado verano. Tal y como informó ElDesmarque, el delantero italiano se encuentra cómodo en el West Ham y busca una salida, por lo que podría cambiar de aires en el mercado de invierno. ¿Zaza responde al perfil de nueve que busca Prandelli? ElDesmarque lo analiza.
Juego de espaldas y movilidad
Pese a que Simone Zaza es un delantero que se encuentra cómodo corriendo al espacio, lo cierto es que el aspecto que más destaca de su estilo y su facilidad para jugar de espaldas. Su potencia, sus características físicas y su inteligencia para utilizar su cuerpo, le permiten actuar como punta de referencia en ataque, aguantando el balón a la espera de que lleguen los apoyos. Sabe bajar balones largos y protegerlos hasta que el equipo adelanta las líneas. No rehuye el choque y aunque no es un futbolista excepcionalmente rápido, también sabe explotar los espacios a la espalda de las defensas rivales. Su fe le permite alcanzar balones que parecen imposibles.
Entrega máxima
Precisamente esa fe es clave en el estilo de juego de Simone Zaza. Es un futbolista que se sacrifica durante los 90 minutos y se deja la piel sobre el terreno de juego. Nunca se ahorra un esfuerzo. Pelea cada jugada en ataque y no da ningún balón por perdido. Pero su entrega no queda reflejada únicamente en fase ofensiva, sino que es igual de comprometido cuando toca trabajar en defensa. Se aplica con la misma intensidad en tareas defensivas, presiona la salida del balón rival y baja a defender cuando es necesario. Responde a ese tipo de futbolista que levanta a la grada por su esfuerzo sobre el terreno de juego.
Falta de disciplina
La pasión con la que lucha por cada balón puede convertirse en un arma de doble filo. En ocasiones, a Simone Zaza le ha pasado factura su falta de disciplina. Acostumbra a ver un gran número de cartulinas amarillas por el exceso de ímpetu a la hora de intentar recuperar un balón o por protestar con más vehemencia de lo aconsejable. A sus 25 años todavía necesita madurar y puede parecer algo anárquico, lo que suele desquiciar a los entrenadores. Sin embargo, Cesare Prandelli es especialista en aprovechar este tipo de temperamentos a su favor. Adriano, Balotelli, Mutu o Cassano pueden dar buena cuenta de ello.
Potente en el juego aéreo
Simone Zaza sabe utilizar su cuerpo para jugar de espaldas, pero también para ganar los duelos aéreos. Más que por su altura (mide 1,86 metros), sabe imponerse por alto por fuerza y colocación. Es un seguro de vida en el juego aéreo y se convierte en un rival muy difícil de vencer para los centrales rivales en los duelos por alto. Permite a sus equipos salir en largo sabiendo que Zaza ganará el balón aéreo y habrá una segunda jugada. Su contundencia por alto, sin embargo, no le convierte en un gran cabeceador cara a puerta. Sus registros goleadores con remates de cabeza son muy limitados.
No es un goleador
Simone Zaza no es un goleador. Es un obrero del gol. No está bendecido con el don de la definición que caracteriza a los delanteros más letales del fútbol mundial. Es un futbolista de instinto, que reacciona rápido y toma la primera decisión que se le pasa por la cabeza, pero cuando tiene tiempo para no suele elegir la mejor opción. Sus estadísticas goleadoras están muy lejos de resultar impresionantes. En su mejor temporada marcó 11 goles en la Serie A con el Sassuolo. En la Juventus nunca logró a tener papel protagonista, mientras que en el West Ham no ha terminado de adaptarse.
