En Granada madura (0-2)

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Luciano Vietto, goleador ante el Granada.
  • Así vivimos el Granada-Sevilla

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El Sevilla ha solventado con buena nota su última prueba amistosa, su última prueba de fogueo antes de activarse para la competición de verdad, que empezará en una semana con una final ni más ni menos. El equipo de Jorge Sampaoli se mostró más maduro, más hecho, y que sacó fruto de la presión y de la calidad de Vietto, que definió de forma magnífica para abrir el marcador y que encontró premio a su dinamismo y actividad durante todo el partido. Fue un Sevilla además más inteligente que temerario, más vertiginoso que reposado y más contundente que creativo, que sigue dejando ver que la presión será una de sus armas principales (los dos goles llegaron así), pero que para completar el círculo de la posesión y de la elaboración necesitará más tiempo y más presencia de algunos jugadores, sobre todo de Vázquez, bastante flojo en Granada. Quizás por ello no renunció al balón largo cuando entendió que debía recurrir a él, al juego directo cuando pudo hacer daño y a la contundencia cuando era preciso. Pero muestra buenas cosas el Sevilla. Sobre todo su idea decidida de presionar, robar y marcar. Ese es su principal argumento a día de hoy. Además, fue de menos a más en cuanto a seguridad defensiva en el partido, una de las lagunas mostradas en otros partidos anteriores.  El Sevilla se mostró más hecho, más vertiginoso que reposado, más inteligente que temerario, más contundente que creativoSampaoli sacó un once que, con algún retoque (Rami, Vitolo), podría ser parecido al que saltara al campo en la Supercopa de Europa ante el Real Madrid. Y ese once tenía a cuatro defensas, por lo que parece que el argentino por ahora se contiene a la hora de llevar a cabo su idea de tres centrales, o al menos dosifica la inclusión de su fórmula. Mariano, Pareja, Carriço y Escudero formaron la zaga, Kranevitter y N'Zonzi el doble pivote, Sarabia, Vázquez y Konoplyanka la línea de tres mediapuntas y Vietto quedó en ataque. En realidad, una alineación más parecida al dibujo de las anteriores temporadas con Emery que lo ha probado en algunos partidos por el técnico argentino esta pretemporada. Eso sí, si el dibujo recordaba a anteriores campañas, la fórmula es diferente. El Sevilla aprieta arriba, bastante arriba, y se desprotege abajo por razones obvias y numéricas. Si hay muchos presionando, atrás hay menos guardando espacios. Ocurre igual cuando tiene la pelota. Muchos efectivos se sitúan en posiciones avanzadas. Si se pierde la pelota, el retorno es obligado, pero de entrada hay menos jugadores para defender. El éxito de esta fórmula, claro está, estará en lo que consiga imponer el Sevilla. Si concede, como concedió, ocasiones claras a cambio de generar muchas, bienvenida sea la fórmula, porque además será efectiva. Pero si concede y no genera, algo falla. Ante el Granada, generó ocasiones claras, pero curiosamente con balones largos y al espacio, no en posesión. Particularidades que tiene enfrentarse al Granada de Paco Jémez. Vietto, que tuvo dos, no estuvo acertado al definir, como no lo estuvo Konoplyanka en un fallo clamoroso de la defensa nazarí.

Golazo de Vietto

En general, la primera parte fue competida, pero el Sevilla no tuvo continuidad y tampoco pudo imponer su juego ante un Granada que está llamado a ser inferior al conjunto de Sampaoli en la Liga. En cuanto a papeles individuales, Sarabia y Konoplayanka reclaman protagonismo en este juego, Pareja, ¡qué gran noticia!, parece recuperado del todo, N'Zonzi es el faro del equipo por ahora, Rico jugará de libre; y por otra parte el Mudo Vázquez pasa demasiado inadvertido y da la sensación de estar a un punto inferior de revoluciones, Kranevitter debe de hacer de ancla y de primer pasador, pero a veces en lo primero se queda solo y en lo segundo está por ver que sea lo válido que necesita Sampaoli. Tras el descanso el técnico cambió por parejas a los centrales (Rami y Kolo por Carriço y Pareja), y luego a las bandas (Correa y Vitolo por Sarabia y Konoplyanka), definiendo bien los dúos que empieza a tener en la cabeza. Pero lo principalmente novedoso de inicio en la segunda mitad fue el acierto sevillista y el marcador, porque Vietto sacó frutos de su presión robando una pelota que él mismo se encargó de colar en la red con una magnífica definición. El argentino encontraba premio a su actividad. Debutaron Ben Yedder y Kiyotake, que dejaron detalles en la segunda mitad en los minutos que disfrutaron Sampaoli siguió con sus cambios dando minutos a los pares y dejando claro de nuevo que ve a Iborra como pivote, más cerca del área propia que la contraria. Y hubo tiempo para ver a Kiyotake, que entró por Vázquez, absolutamente inadvertido, y Ben Yedder, por Vietto. Los dos debutaban. Tampoco es que pudieran hacer mucho, porque además para entonces el Sevilla, con el gol de ventaja, mudó de piel y se echó atrás. La idea y la filosofía de Sampaoli quizás se vaya definiendo poco a poco y a lo mejor no es tan temeraria como pinta. De hecho, ante el Granada, decimos, el equipo nervionense se echó atrás con el 0-1, dejó de presionar tan arriba (seleccionaba las ocasiones) y empezó esperar al rival. Eso permitió que el Granada encimara un poco y controlara más la pelota, aunque sin llevarse a la boca ocasiones claras, para seguridad sevillista. Se encontraba cómodo de hecho el Sevilla en esas circunstancias, tanto que el Granada empezó a perder constancia y tiró de contundencia el conjunto hispalense para sentenciar el partido, con un tanto de N'Zonzi tras un balón peleado bien por Vitolo que quedó muerto para el francés. Quedó el tramo final del partido para ver detalles de Ben Yedder, Kiyotake y Correa, y para poco más, coger moral de cara a la Supercopa y para crecer y evolucionar de cara a la temporada. En Granada se vio un Sevilla que empieza a hacerse y que gana en madurez.   Todos los resultados en resultados.eldesmarque.com