Los pasos en el fichaje de Konoplyanka

Konoplyanka, a un paso de la Eurocopa
Yevhen Konoplyanka es el hombre de moda en el Sevilla FC. "Es el clásico futbolista que engancha con la grada por su forma de jugar" decía Emery en sala de prensa tras la exhibición del ucraniano frente al Real Madrid. Llegó a la capital hispalense con la vitola de futura estrella, y una vez adaptado, comienza a demostrar los motivos por los que tal cantidad de equipo soñaron con sus regates durante el verano. En esa pugna destacó nuevamente la astucia y la capacidad negociadora de Monchi, y también del equipo de la secretaría técnica. Incluso, José María del Nido Carrasco echó una mano. No obstante, el camino para incorporarlo fue largo y complicado. ElDesmarque ha obtenido más detalles sobre la intrahistoria del fichaje. La irrupción de Konoplyanka en el fútbol europeo, ya no sólo en el campeonato ucraniano, sino también en la Europa League, no pilló por sorpresa a la dirección deportiva del Sevilla FC, ni tampoco a Emery. El primer informe de Yevhen en las oficinas de la entidad de Nervión llegó hace ya más de siete años, y fue Martagón quien se lo facilitó a Monchi. Por aquel entonces, el futbolista era internacional sub 19 con su país, y su uno contra uno destacaba de sobremanera sobre los chicos de su edad. De hecho, tanto él como Yarmolenko solían saltarse pasos en su formación, pues su calidad los situaba un escalón por encima del resto. De ellos dos quedó prendado el que hoy ocupa el puesto de delegado del club, y rápidamente lo comentó con sus compañeros de la secretaría técnica. Tanto el 'León' de San Fernando como su equipo de trabajo decidieron iniciar un seguimiento específico en torno a la dupla de Europa del Este, que ha desembocado en que el capitán de Ucrania vista la elástica blanca y roja. Los pretendientes de Yevhen eran muchos y más poderosos económicamente, pero Monchi nunca tiró la toalla. Tampoco Emery, que ya lo quiso hace cuatro temporadas cuando dirigía al Spartak de Moscú. Así, el nombre de Konoplyanka aparecía en buena parte de las conversaciones entre ambos en relación a los hombres a reforzar. Grandes clubes de la Premier League lo espiaban de cerca, algo que no pasaba desapercibido en la entidad hispalense. El propio director deportivo ha comentado en más de una charla que "ni nosotros mismos creíamos que lo podríamos fichar, estaba muy muy difícil, casi imposible".
Hace un año, en noviembre, Monchi se reunió con Oleg Konoplyanka
Así las cosas, el primer contacto serio se produjo hace justo un año, en el pasado mes de noviembre. El de San Fernando estaba convencido de que con constancia y argumentos convencería a el representante legal del futbolista, su padre, Oleg Konoplyanka. El Sevilla venía de ganar su tercera Europa League, en Turín, y soñaba con la cuarta. Oleg se desplazó a Sevilla y se vio las caras con Monchi. Una toma de contacto inicial en la que el progenitor de la estrella blanquirroja analizaría las instalaciones, la ciudad, el estadio... y sobre todo, donde conocería de primera mano cuán alto era el interés de la entidad de Nervión en contratarle. Las diferencias económicas eran evidentes. Equipos como el Tottenham, Stoke City, Liverpool... andaban tras sus pasos, con un potencial monetario considerablemente más alto que los sevillistas. Sin embargo, la predisposición y la ilusión en ficharle que le mostraron aquel día jugaría un papel fundamental unos meses más adelante. Pasaron las semanas, y Oleg mantuvo contacto con otros clubes. Su hijo acaparaba portadas en Europa, clasificando al semidesconocido Dnipro a fases cada vez más avanzadas en la Europa League, dejando en la cuneta a históricos como el Inter de Milán o al Saint Etienne.
En marzo, segunda reunión
El Valencia y el Atlético de Madrid comenzaban a poner sus ojos en Yevhen y ante esto, Monchi volvió a reunirse con el padre del jugador en marzo, acercando posturas, aunque aún en la dirección deportiva del Sevilla seguían considerándolas insalvables. La familia de protagonista valoraba las diversas opciones, pero la persistencia de los blanquirrojos les agradaba y el club en cuestión, también. Otra cosa era la oferta económica, inferior a las cantidades con las que lo tentaban desde Inglaterra. Llegaba la final de la Europa League, y el sevillismo pudo presenciar en directo a Konoplyanka. El ucraniano estuvo a punto de anotar el gol de la noche si no lo evita Sergio Rico con la mejor parada de la final, y fue el mejor del Dnipro. Pero la gloria fue para su rival, para el cuadro de Emery, que levantaría su cuarta UEFA. Aquel día, el extremo fue consciente del potencial que atesoraba un rival con quien precisamente su padre ya se había reunido. Llegó el verano, y lo que parecía negro en el comienzo fue adquiriendo tintes grisáceos tornándose en blancos.. Fueron muchos los competidores y los giros en la negociacione. Días en los que Monchi lo veía imposible, intercalados con otros donde se respiraba optimismo. Días en los que el extremo llegó a perder varios kilos según su testimonio, presa de tal incertidumbre en torno a su futuro. Antes de firmar por el Sevilla, Yevhen permaneció hasta tres semanas en España, alojado en Madrid. El ucraniano seguía de cerca las negociaciones, e incluso el Atlético de Madrid trató de entrometerse sin éxito... El presidente del club de Dnipropetrovsk, el magnate Igor Kolomoyskiy, se negaba a dejarlo salir pese a que su contrato llegaba a su fin el 31 de julio (en Ucrania no finaliza el 30 de junio la vinculación contractual de los futbolistas). Hasta tal punto llegaba la tozudez, que la familia del futbolista recibió la 'recomendación' (no amable, precisamente) de que no se marchara, de personas cercanas al multimillonario dueño del conjunto de Ucrania. Pero finalmente, el día 2 de julio, Konoplyanka entraba en coche en el Sánchez Pizjuán para ultimar el papeleo que le permitiría ser jugador del Sevilla. Cuatro meses después, y tras un primer tramo de competición sin tantos minutos como desearía, Konoplyanka es el nuevo ídolo de la parroquia sevillista. Frente al Manchester City y ante el Madrid dejó patente su nivel, y con Ucrania está a un paso de poder disputar la próxima Eurocopa de Francia 2016. El 'capricho' de Monchi y de Emery que para placer de ambos viste la elástica blanquirroja. Es la intrahistoria de un fichaje que ha ilusionado como pocos al sevillismo, y que, a buen seguro, ha sido uno de los más complicados de realizar para la dirección deportiva de Nervión.