Una Junta en un coche escenifica la ruptura de 'Sevillistas de Nervión'
Este lunes 6 de julio se ha escenificado a la perfección la ruptura de la sociedad Sevillistas de Nervión, por el momento grupo que sostiene la mayoría en el accionariado del Sevilla pero que cada vez parece tener sus horas más contadas. Este lunes, a las 17.00 horas, estaba convocada por Gómez Miñán en Utrera una Junta General Extraordinaria de la sociedad con el objetivo de renovar los cargos de los miembros del consejo y poner en orden al menos algunas deficiencias formales. Tal Junta se ha celebrado de forma un tanto singular y se ha levantado acta de la misma en un coche. El caso es que a esa convocatoria, publicada en el Boletín Oficial del Registro Mercantil el 29 de mayo, solo han acudido José María del Nido Carrasco y un representante en nombre de José Gómez Miñán. Ni José Castro, presidente del Sevilla, ni Roberto Alés, expresidente también accionista, ni Francisco Guijarro, la otra parte restante de Sevillistas de Nervión (SdN), han acudido a la localidad utrerana, según explica su entorno porque no tenían conocimiento de la misma. Es decir, ha comparecido un 50% de la sociedad (Del Nido cuenta con dos partes de las seis) y faltado el otro 50% en total. A la citación también estaba convocado igualmente un notario, que ha dado fe de la ausencia de los miembros referidos así como la presencia de los mismos. Ante la imposibilidad de entrar en el lugar habitual de celebración de las juntas de la sociedad, los tres presentes han optado por reunirse en un coche, ante el calor sofocante, y levantar acta de lo que estaba sucediendo. Las posiciones en SdN están pues ya absolutamente distantes y la existencia de la misma llamada a vivir sus últimos días, porque además ya muchos consejeros de la sociedad eran partidarios de pedir su disolución. Puede ser cuestión de tiempo, posiblemente para la próxima Junta, que los dichos accionistas ya no actúen ni voten como grupo y con arrastre, sino que cada paquete vote por sí mismo, lo que podría repercutir, por ejemplo, en la elección de consejeros, entre otras medidas de alcance.
