Jorge Molina, Pichichi de la Liga Adelante en 2015

Mel dialoga con Molina en un entrenamiento.
  • Líder entre líderes

  • Y el Betis de Mel superó al de Juande

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Desde la vuelta de Pepe Mel al Real Betis, el equipo no conoce la derrota. Una racha de imbatibilidad que comenzó con Juan Merino y que continúa hasta día de hoy, con 15 partidos consecutivos sin perder, ya con el técnico madrileño en el banquillo bético. La vuelta de Mel ha propiciado el resurgir de un jugador clave en el plantel verdiblanco gracias a sus goles, Jorge Molina. El de Alcoy ha vuelto a recuperar las sensaciones perdidas tanto con Julio Velázquez como con el ya mencionado Merino, y suma siete goles en los últimos 11 partidos. Unos números que lo sitúan como el máximo goleador de la categoría en lo que va de 2015. En su regreso al Betis, ante el Alcorcón, Mel apostó por Rennella para acompañar a Rubén Castro en el ataque verdiblanco. El partido acabó con empate a cero, y Molina ingresó en el terreno de juego a falta de un cuarto de hora para el final. Coincidencia o no, el partido en Santo Domingo fue el primero de 2015, y desde entonces, Pepe Mel no duda. 11 partidos, contando este, se han disputado en lo que va de año, y en ocho de ellos, Jorge Molina ha sido titular. El alcoyano también se quedó en el banco hasta los últimos 20 minutos en Albacete, y se perdió el partido ante el Mirandés por acumulación de tarjetas. Pero la vuelta de Mel ha devuelto la confianza perdida al ariete. Así, Tenerife, Sabadell, Ponferradina, Girona, Real Valladolid y ahora, Las Palmas, han sido víctima de Molina en las últimas fechas. Siete tantos en los últimos once partidos de liga hacen de Jorge Molina el mejor artillero de Segunda división en 2015. Solo Borja Bastón, atacante del Real Zaragoza, es capaz de presentar unos números similares al ex del Elche. No obstante, seis de los goles del zaragocista se reparten en tres partidos con sendos dobletes. Ya en la primera temporada de ambos en Heliópolis, el alcoyano sumó 18 goles en 34 partidos, convirtiéndose así en uno de pilares del ascenso del cuadro de La Palmera. Ahora, junto a Rubén Castro, que acumula seis goles en 2015, suman 28 goles en la competición doméstica. Cifras que superan las presentadas por varios equipos de la categoría, tales como Tenerife, Llagostera y Recreativo. Asimismo, son los mismos que han anotado tanto Osasuna como Racing y Mirandés. Asimismo, tan solo tres jugadores de Primera presentan mejores cifras goleadoras que Molina en 2015. Messi, con 17 goles en lo que va de año, rompe todas las barreras y se sitúa varios escalones por encima. Además del argentino, Alberto Bueno (9) y Griezmann (8) superan al ‘19’ bético. Pero la cosa no queda ahí. Si bien es cierto que en Primera han transcurrido tan solo 27 jornadas, por las 29 disputadas en Segunda, los números de la pareja Molina-Castro superan hasta a nueve equipos de la máxima categoría. Athletic, Getafe, Eibar, Depor, Elche, Levante, Almería, Córdoba y Granada suman menos de 28 goles a favor. Asimismo, el Celta suma los mismos goles que la dupla que Molina forma con el ariete canario. Así las cosas, ni Julio Velázquez, ni siquiera Merino veían en Jorge Molina un jugador clave para el devenir del propio Betis en la categoría. Y ha quedado demostrado que se equivocaban. Con el salmantino en el banquillo, el atacante tan solo sumó un gol en los siete partidos que disputó. Así, el ex entrenador del Murcia acabó por otorgarle la titularidad a Rennella. Más de lo mismo pasó con Merino. El linense, actual entrenador del Betis B, pasó a dirigir al primer equipo entre la destitución de Velázquez y el regreso de Mel. Cuatro choques ligueros en los que Molina dispuso de poco más de 40 minutos de juego repartidos en dos envites y en los que anotó un tanto, en la victoria ante el Racing por 2 a 0. Hasta que lograse el doblete el pasado domingo en Gran Canaria, todos los goles que había anotado Molina con Mel en el banquillo habían sido como local. Ahora, después de haber logrado estrenarse con Mel fuera de casa, el objetivo no es otro que prolongar el ritmo anotador está manteniendo. Y, por qué no, intentar alcanzar a un Rubén Castro que le supera en diez goles, pero que, sin contar el choque ante el Valladolid en el que logró un hat-trick, acumula cinco partidos sin ver puerta.

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