El Sevilla suma en 18 días las mismas derrotas que sufrió en la primera mitad del curso

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El gol de Krychowiak no fue suficiente en Getafe.
  • Un castigo merecido

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Sin haber entrado ni mucho menos en barrena, el Sevilla no anda fino. Lejos de ser esa escuadra que ganaba casi por inercia, sobre todo a aquellos equipos a priori inferiores, los de Unai Emery parecen estar en esa fase de bloqueo por la que pasan muchos conjuntos a lo largo de la temporada. En descargo del técnico vasco y de sus jugadores, lo cierto es que el Sevilla está notando las numerosas bajas con las que tiene que afrontar cada encuentro. Eso sí, no deja de ser inquietante que al equipo, tras firmar la mejor primera vuelta de su historia, ahora le cueste un mundo ganar sus partidos. Tal es así, que desde la victoria ante el Málaga en casa (2-0), el pasado 18 de enero, los nervionenses han ganado sólo dos partidos y han perdido cuatro. Es decir, ha sumado el mismo número de derrotas que en toda la primera mitad de la temporada. Tras aquel encuentro ante el conjunto costasoleño, el Sevilla afrontó la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey. Emery decidió darle prioridad al siguiente partido de Liga ante el Valencia. Sin embargo, la jugada no le salió bien al vasco. El equipo ‘B’ dio una imagen bastante pobre en Barcelona ante el Espanyol, de donde salió prácticamente sentenciado, aunque el gol final de Bacca le puso algo de emoción (3-1). Un tanto que, a la postre, fue insuficiente. En Mestalla (3-1), a pesar de no ser netamente inferior a su rival, fue castigado por su falta de efectividad de cara a puerta, llegando a fallar un penalti lanzado por Bacca que habría supuesto el 2-2. Lo mismo ocurrió en el Bernabéu (2-1), donde, por momentos, fue superior al Real Madrid, aunque en esta ocasión la falta de puntería fue más evidente. A estas tres derrotas hay que sumarle la de este domingo ante el Getafe, en un mal partido de los sevillistas, que ofrecieron un fútbol muy alejado del que se desplegó ante el cuadro merengue días atrás (2-1). Y es que antes de llegar al ecuador de este curso, el Sevilla sólo había perdido cuatro partidos. El primero de ellos, ante el Atlético de Madrid, por 4-0. Un choque al que habría que sumarle el mal planteamiento que Emery presentó, con tres centrocampistas, en un sistema que por momentos pasaba a tener cinco defensas. La siguiente derrota se produjo en San Mamés (1-0), en un envite en el que el Sevilla, de ganar, se habría colocado como líder en solitario del campeonato. Un gol tempranero de Aduriz fue suficiente para que el Athletic se llevara la victoria. Tras esto llegó la abultada derrota en el Camp Nou ante el Barcelona por 5-1, a la que se sumó otra en Rotterdam, la única en la Liga Europa, ante el Feyenoord (2-0).