Ana Peleteiro habla por primera vez de las 48 horas que estuvo de parto de su primera hija: “Casi me voy para el otro barrio”

Ana Peleteiro en un vídeo en redes sociales. Captura de YouTube
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Ana Peleteiro está en la recta final de su embarazado. La atleta ha compartido cómo está siendo todo este proceso en sus redes sociales y ahora se ha decidido a contar cómo fue su primer parto de su hija Lúa. En ese caso era madre primeriza y tenía una serie de premisas que quería cumplir, pero ella ha contado en un vídeo en YouTube que todo esto se fue al traste y que la situación se complicó. Estuvo 48 horas de parto y asegura que de no ser por los profesionales que tuvo al lado quizás no lo hubiera contado.

La gallega comienza relatando el proceso desde el principio. Confiesa que desde comienzos de diciembre comenzó a tener contracciones. Esto se desencadenó por un viaje que hizo en el que estuvo a punto de perder el tren. La carrera por la estación para no perder provocó que sufriera una pubalgia y con ello comenzó a tener estos síntomas del parto.

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En la semana 39 le dice la ginecóloga que comenzaba con el proceso, pero todavía estaba muy lento. "Yo desde la semana 38 comencé a hacer todos los trucos caseros que dicen que se pueden hacer. Comer dátiles, infusiones de frutos rojos, tener relaciones sexuales, subir escaleras, entrenar... Tenía contracciones, pero no me ponía de parto". Ella comienza a desesperarse debido a los dolores y buscó información de cómo acelerar el parto. "No os recomiendo hacerlo. Eso fue una de las cosas que yo hice mal. En este embarazo no lo volvería a hacer porque por eso me puse de parto y tuvo un parto muy doloroso".

El paso que aceleró el parto de Ana Peleteiro

Fue entonces cuando puso en práctica uno de los trucos que encontró. Fueron a un cumpleaños, el de su anterior entrenador, y tras llegar a casa se tomó "el mejunje secreto. Era tomarse un chupito de aceite de castor. Si lo tomaba con un zumo de naranja mezclado con eso te ponías de parto". Ella lo puso en práctica y se fueron al hospital tras sentir cómo las contracciones cada vez eran de menos tiempo.

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Cuando llegaron al hospital en Madrid (en aquella época vivía en Guadalajara) las contracciones se pararon. Pasó ese día entero ingresada y por la noche le pusieron una medicación. Ese mismo día era el 18 de diciembre, día en el que se jugó la final del Mundial de Catar entre Francia y Argentina. Hay que recordar que el marido de Ana Peleteiro es francés y lo vivieron en la habitación. Al día siguiente el equipo médico ven que sigue sin avanzar y es entonces cuando le inducen al parto.

La idea de la atleta gallega era dar a luz sin epidural, pero vio que eso era un error pensarlo cuando los dolores comenzaron a subir y ella pidió que se la pidieran. Después de todo el día de nuevo esperando a ver si dilataba, le comunicaron a Ana Peleteiro que lo mejor era practicar una cesárea para que ni ella ni la niña sufrieran ya que llevaba muchas horas en labores de parto.

Confesó lo rápido que fue y lo agradecida que estaba al equipo médico porque de no haber sido así el final pudiera haber sido otro. Ana Peleteiro contó por qué la niña no salía por el canal del parto que provocó que le tuvieran que hacer la cesárea.