Con más encanto, más accesible y una alternativa superior y más bonita al Skoda Scala

El nuevo Renault Clio ya puede pelear con modelos de un segmento superior
Skoda tiene un nuevo modelo tan bonito que no parece de Skoda
El nuevo Renault Clio ha crecido hasta los 4,12 metros y se acerca al territorio de compactos como el Skoda Scala, pero conserva la agilidad propia de un utilitario. Su gama parte de tarifas más bajas, ofrece gasolina, GLP, diésel e hibridación completa y estrena una carrocería con mucha más personalidad. Para quien no necesite el enorme maletero del checo, puede resultar una alternativa superior como coche diario.
La ventaja no se limita al precio. El Clio es más corto, gira y aparca con mayor facilidad y puede obtener la etiqueta ECO mediante GLP o con el sistema E-Tech. En ciudad, esa combinación de tamaño y variedad mecánica encaja mejor con una vida cotidiana que rara vez exige llenar 467 litros de equipaje.
Una imagen más afilada sin perder el aire de Clio
El frontal utiliza unos faros muy finos y luces diurnas separadas que dibujan una forma parecida a medio rombo. El emblema central ocupa bastante espacio, pero queda integrado dentro de una parrilla oscura en lugar de parecer una pieza añadida. El capó presenta líneas marcadas y hace que el coche parezca más bajo.
De perfil mantiene cinco puertas, tiradores convencionales delante y una manilla posterior escondida junto a la ventanilla. El techo desciende con suavidad hacia una trasera ancha, donde los pilotos se prolongan hacia el centro del portón. El resultado tiene más encanto que la silueta sobria y casi familiar del Scala.
Los acabados Esprit Alpine añaden llantas grandes y detalles oscuros, pero incluso las versiones sencillas conservan el elemento más reconocible: una mirada muy particular. Renault ha evitado que el modelo de acceso parezca visualmente antiguo.
Cuatro motores para presupuestos y usos diferentes
La gama comienza con el TCe de 90 CV y continúa con un gasolina de 114 CV. El ECO-G de 100 o 120 CV utiliza GLP, consigue la etiqueta ECO y permite recorrer muchos kilómetros combinando dos depósitos. También existe un diésel de 100 CV que homologa alrededor de 4,1 l/100 km.
El full hybrid E-Tech eleva la potencia hasta 160 CV y puede circular en eléctrico durante buena parte del uso urbano. No necesita enchufe y anuncia hasta 1.000 kilómetros de autonomía total. Para atascos y desplazamientos cortos, su suavidad aporta una ventaja clara frente a un compacto de gasolina convencional.
El maletero cambia con la mecánica y puede alcanzar 391 litros en determinadas versiones. Es menor que el del Scala, pero suficiente para la compra, varias maletas o un cochecito. La diferencia se acepta mejor al comprobar cuánto más manejable resulta la carrocería en aparcamientos estrechos.
Más tecnología desde los acabados iniciales
El equipamiento puede incluir una pantalla central de 10,1 pulgadas, instrumentación digital, control de crucero adaptativo, freno de estacionamiento eléctrico y asistentes de carril. Los mandos del climatizador permanecen separados, una decisión sencilla que evita depender de la pantalla para cada ajuste.
El enlace facilitado sitúa las versiones de acceso desde 15.985 euros de tarifa en gasolina o GLP, aunque su cabecera muestra una oferta de 18.935 euros y debe comprobarse la unidad concreta. El Scala se mueve en una franja superior y justifica parte de la diferencia mediante espacio de carga.
El Renault gana cuando importan la ciudad, el coste inicial y una mecánica adaptada a cada necesidad. También entra por los ojos con mayor facilidad. No ofrece el maletero del Skoda, pero reúne diseño, etiqueta ECO y tamaño contenido en una fórmula que para muchos conductores encaja mejor durante casi todos los días del año.