Gonzalo Serrano se pone al volante del Audi SQ5 Sportback: potencia y lujo por 36.600 euros

Gonzalo Serrano se pone al volante del Audi SQ5 Sportback
Gonzalo Serrano y Audi SQ5 Sportback. MQC
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El Audi SQ5 Sportback llega con la difícil tarea de juntar dos mundos que cada vez están más cerca en la industria: el carácter deportivo de un modelo S y la practicidad de un SUV coupé. Gonzalo Serrano se ha puesto al volante de esta segunda generación para 'Más que Coches', descubriendo un vehículo que mantiene la esencia de Audi y apuesta por una imagen todavía más marcada. Fabricado en México, el modelo presenta un frontal renovado, con una parrilla Singleframe más elevada, grupos ópticos más afilados y una firma lumínica que enlaza visualmente con la parte trasera. El toque deportivo queda rematado por el difusor y las cuatro salidas de escape. "Es un S, con lo cual ya está todo dicho", resume Serrano.

El interior mantiene la filosofía tecnológica de la marca y comparte habitáculo con el Q5, aunque con los ingredientes propios de la familia deportiva. El volante achatado, las inserciones de símil carbono y las pantallas tridimensionales protagonizan un puesto de conducción en el que la instrumentación queda integrada visualmente con el sistema multimedia. La pantalla central de 15 pulgadas es uno de los grandes reclamos por calidad y resolución, mientras que los asientos eléctricos con prolongador de banqueta buscan combinar comodidad y sujeción. La personalización, eso sí, puede disparar la factura: la tapicería de cuero cuesta entre 3.200 y 4.900 euros, la pintura metalizada suma 1.300 y el techo panorámico, otros 2.000 euros. El sistema de sonido Bang & Olufsen 3D, con 15 altavoces, añade 2.500 euros.

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El interior del Audi SQ5 Sportback

Gonzalo Serrano conduce en carrera el Audi SQ5 Sportback

Bajo el capó aparece uno de los grandes argumentos del SQ5 Sportback: un V6 de 367 caballos asociado a un sistema de hibridación ligera MHEV Plus que le permite lucir la etiqueta ECO. La tracción quattro y el cambio automático de siete velocidades completan un conjunto capaz de alcanzar los 250 km/h y acelerar de 0 a 100 en 4,5 segundos. Pero más allá de los números, Serrano destaca especialmente las sensaciones al volante. "El cambio es sobresaliente", asegura, antes de poner también en valor "una estabilidad de primera, frenada precisa y además la respuesta del motor". La frenada, explica, es progresiva y potente, mientras que la dirección resulta precisa y sencilla.

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El SQ5 Sportback ofrece además 470 litros de maletero, ampliables hasta 1.388 con los asientos abatidos, en un conjunto que supera las dos toneladas de peso. Su receta mezcla prestaciones, tecnología, espacio y una estética claramente deportiva, aunque el apartado económico vuelve a poner los pies en el suelo. Serrano sitúa el precio en 36.600 euros, una cifra que acompaña a un mercado premium donde las cantidades siguen creciendo con los extras. Después de la prueba, su veredicto es tan directo como contundente: "Un coche al que yo definiría con un solo calificativo: excelente".

El Audi SQ5 Sportback