Dacia tiene un SUV tan grande y completo que cuesta menos que algunos modelos mucho más pequeños de marcas premium alemanas

El Bigster es, sin duda, el mejor modelo de la historia de la marca rumana
Entre un Dacia Sandero y un Dacia Sandero Stepway te explicamos cuál elegir y por qué
El Dacia Bigster mide 4,57 metros, ofrece una cabina familiar y parte de poco más de 25.000 euros. Esa cifra puede quedar por debajo de utilitarios o pequeños SUV de marcas premium alemanas, pese a que el modelo rumano pertenece claramente a una categoría superior por tamaño.
No pretende imitar sus materiales ni su imagen de lujo. La ventaja está en ofrecer aquello que realmente utiliza una familia: plazas amplias, enorme zona de carga, motores con etiqueta ECO y equipamiento suficiente para viajar sin echar en falta lo esencial.
Una carrocería cuadrada pensada desde dentro
El techo continúa prácticamente horizontal hasta la parte posterior. Esta decisión mantiene buena altura para los pasajeros y permite aprovechar mejor el maletero, evitando sacrificar capacidad para conseguir una silueta cercana a la de un cupé.
El frontal utiliza faros unidos visualmente mediante una franja oscura y un paragolpes robusto. Las protecciones incorporan materiales parcialmente reciclados y están pensadas para resistir pequeños golpes y arañazos sin obligar a pintar toda la pieza.
Los pasos de rueda grandes y las líneas rectas ayudan a imaginar su tamaño. El Bigster no intenta disimular que es un SUV familiar. Ahí está parte de su atractivo: parece sólido y práctico sin recurrir a una parrilla cromada ni a adornos de supuesto lujo.
Espacio propio de coches bastante más caros
Las plazas posteriores dejan buen espacio para las piernas y la cabeza. Las puertas abren ampliamente y facilitan instalar sillas infantiles, mientras que la plaza central resulta utilizable durante trayectos normales.
El maletero puede alcanzar cerca de 667 litros en determinadas configuraciones. La cifra cambia con la mecánica, especialmente en el híbrido, pero continúa siendo suficiente para viajes largos, bicicletas o equipaje familiar.
Dacia mantiene también sus soluciones YouClip, puntos repartidos por el habitáculo donde pueden fijarse soportes, bolsas, luces u otros accesorios. Son elementos sencillos y económicos que ayudan a adaptar el coche sin encargar costosos paquetes.
Híbrido de 155 CV y una gama fácil de entender
El Hybrid 155 combina un motor de gasolina con dos unidades eléctricas y cambio automático. Puede iniciar la marcha en electricidad y apagar el motor térmico durante numerosas fases urbanas, reduciendo consumo sin necesidad de enchufe.
También existen alternativas con hibridación ligera y una versión preparada para utilizar gasolina y GLP. Esta última permite conseguir etiqueta ECO y ampliar mucho la autonomía combinada mediante dos depósitos.
Los acabados superiores incorporan climatizador, pantalla multimedia, instrumentación digital, portón eléctrico y diferentes asistentes. No alcanzan el refinamiento de un BMW o Mercedes, aunque cubren perfectamente la utilización cotidiana y evitan que el Bigster parezca un coche básico.
El precio de acceso se sitúa alrededor de 25.000 euros, mientras que el híbrido eleva la cantidad. Incluso así, continúa lejos de los SUV premium de tamaño parecido y puede costar menos que algunos modelos alemanes de poco más de cuatro metros.
El Bigster demuestra que pagar por espacio no obliga a entrar en tarifas de lujo. Ofrece una carrocería grande, un maletero enorme y mecánicas electrificadas sin fingir que pertenece a otra categoría. Para una familia que valore los centímetros y la utilidad, esa sinceridad resulta especialmente convincente.