El Toyota RAV4 tiene un rival europeo con más personalidad y una receta pensada para viajar

Renault tiene un SUV muy top para los que buscan algo más
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El Toyota RAV4 lleva años siendo una referencia entre los SUV híbridos. Es amplio, eficiente y cuenta con una reputación de fiabilidad que pesa mucho en una compra familiar. El Renault Rafale no intenta vencerlo copiando su fórmula. Su apuesta combina una carrocería mucho más atrevida, un interior tecnológico y un comportamiento que busca hacer agradable cada viaje.
La ventaja del Renault aparece cuando se quiere algo más que un SUV racional. El Rafale mantiene cinco plazas, un maletero generoso y un sistema híbrido eficiente, pero añade una silueta especial y soluciones destinadas a mejorar tanto el confort como la agilidad.
Un coche familiar que no parece conservador
El Rafale mide 4,71 metros y utiliza un techo que cae hacia una trasera bastante inclinada. Sus proporciones recuerdan a las de un SUV coupé, aunque Renault no ha reducido en exceso la altura de las plazas posteriores. Los faros estrechos, la parrilla formada por pequeñas piezas y los pilotos alargados le dan una identidad diferente a la del Austral y el Espace.
La luneta trasera prescinde de limpiaparabrisas gracias al trabajo realizado sobre el flujo de aire. Es uno de esos detalles que permiten conservar una zaga limpia sin perjudicar el uso cotidiano. El portón da acceso a 530 litros de maletero en la versión full hybrid, suficientes para transportar el equipaje de una familia.
Frente a las formas más robustas y rectas del RAV4, el Renault parece más bajo y dinámico. Esa imagen encaja con quien quiere un coche práctico, pero no desea conducir el SUV que escogería únicamente con una hoja de cálculo.
Comodidad y tecnología para hacer kilómetros
El salpicadero combina dos pantallas colocadas en forma de L. El sistema OpenR Link integra servicios de Google, de modo que el navegador, los comandos de voz y distintas aplicaciones resultan familiares desde el principio. Renault mantiene además accesos físicos para varias funciones habituales.
El techo panorámico Solarbay puede oscurecer diferentes zonas mediante segmentos y prescinde de una cortinilla convencional. Así permite controlar la luz que recibe cada fila sin ocupar tanto espacio en el techo. Las plazas traseras disponen de una banqueta amplia y un reposabrazos central preparado para sujetar teléfonos y otros pequeños objetos.
El sistema 4Control Advanced, disponible según la versión, hace girar ligeramente las ruedas traseras. A baja velocidad reduce el espacio necesario para maniobrar y, en carretera, aporta más estabilidad. Esa solución ayuda a que el Rafale se sienta menos torpe de lo que sugieren sus dimensiones.
Dos híbridos para dos maneras de viajar
La versión E-Tech full hybrid desarrolla 200 CV y puede homologar un consumo cercano a 4,7 l/100 km. No necesita enchufarse y encaja bien con quien alterna ciudad, carretera y viajes largos. La alternativa E-Tech 4x4 de 300 CV añade tracción total y una batería que permite superar los 100 kilómetros eléctricos homologados.
El RAV4 continúa siendo una compra muy sólida, pero el Rafale ofrece una experiencia más especial. Tiene una imagen con más carácter, un interior moderno y soluciones que mejoran la vida a bordo. Para viajar con comodidad sin acabar en un SUV demasiado previsible, el Renault puede encajar mejor.