Renault tiene un eléctrico tan atractivo y tecnológico que muchos lo prefieren antes que a modelos de BMW y Mercedes
La marca francesa ha convertido a su nuevo 5 en un éxito de ventas
Este Renault es tan bonito que no parece un Renault
El Renault 5 E-Tech ha demostrado que un eléctrico no necesita ser premium para convertirse en un objeto de deseo. Su diseño recupera uno de los coches más conocidos de la historia de Renault, pero debajo de esa carrocería retro hay una plataforma específica para vehículos eléctricos, hasta 410 kilómetros de autonomía y una tecnología que permite compararlo sin complejos con modelos considerablemente más caros.
Frente a algunos eléctricos de acceso de BMW y Mercedes, el R5 tiene tres argumentos especialmente poderosos: un diseño mucho más personal, unas dimensiones perfectas para ciudad y un precio que permite acceder a tecnología eléctrica moderna sin entrar en territorio premium.
Un diseño que juega con la nostalgia sin vivir de ella
Los faros rectangulares, los pilotos verticales y los pasos de rueda recuerdan inmediatamente al Renault 5 original. Sin embargo, ninguna de esas piezas es una copia literal.
Uno de los detalles más interesantes está sobre el capó. La antigua rejilla del R5 se ha convertido en un indicador luminoso del nivel de batería. Es exactamente el tipo de recurso que explica la filosofía del coche: recuperar una referencia histórica y darle una función contemporánea.
La carrocería mide 3,92 metros, tiene cinco puertas y ofrece 326 litros de maletero. Son dimensiones ideales para un coche urbano, pero suficientemente aprovechables para que pueda asumir también escapadas o pequeños viajes.
Tecnología de categorías superiores
El interior sigue el mismo planteamiento. Dependiendo de la versión, puede incorporar una pantalla multimedia de 10,1 pulgadas con el sistema openR link y servicios de Google integrados. Eso permite utilizar Google Maps, Google Assistant y diferentes aplicaciones directamente desde el vehículo. También dispone de actualizaciones conectadas y un amplio conjunto de asistentes a la conducción.
Pero hay un elemento técnico todavía más interesante. El Renault 5 utiliza la plataforma AmpR Small y cuenta con un eje trasero multibrazo, una solución poco habitual en un utilitario. Renault ha trabajado además con un centro de gravedad bajo y unas vías relativamente anchas para conseguir un comportamiento más ágil. El diámetro de giro contenido refuerza su facilidad de uso en ciudad.
Hasta 410 kilómetros de autonomía
La gama permite elegir entre dos baterías. La denominada autonomía urbana utiliza 40 kWh y puede alcanzar hasta 312 kilómetros WLTP, con motores de 95 o 120 CV.
La versión de autonomía confort aumenta la capacidad hasta 52 kWh y utiliza un motor de 150 CV. Homologa hasta 410 kilómetros y admite carga rápida en corriente continua. En condiciones adecuadas, Renault anuncia unos 30 minutos para pasar aproximadamente del 15 al 80 %.
El precio también explica por qué puede resultar más atractivo que algunos eléctricos premium. El Renault 5 parte actualmente de poco más de 23.000 euros antes de posibles ayudas, mientras que la versión de 150 CV y batería grande puede encontrarse desde cifras inferiores a los 30.000 euros dependiendo del acabado. No ofrece el refinamiento de materiales de un BMW o un Mercedes. Tampoco lo necesita para ganar esta comparación en otros terrenos.
El Renault 5 tiene algo que resulta mucho más difícil de conseguir: personalidad. Añade una autonomía suficiente para viajar, tecnología conectada y una plataforma diseñada específicamente para un coche eléctrico. Y todo ello llega dentro de una carrocería que se reconoce en segundos.
Por eso muchos pueden preferirlo antes que alternativas premium. No porque intente parecer más caro de lo que es, sino porque ofrece una experiencia mucho más especial sin obligar a pagar por un logotipo.
