El Volkswagen Golf tiene una alternativa con más autonomía y un diseño que parece de una categoría superior

Volkswagen Golf
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El Volkswagen Golf continúa siendo una de las grandes referencias entre los compactos, pero su posición ya no resulta tan indiscutible como hace algunos años. El Honda Civic ofrece una alternativa diferente, con una carrocería más grande, un sistema híbrido de 184 CV y una imagen que parece situarlo un escalón por encima.

La propuesta japonesa no destaca únicamente por su diseño. Su bajo consumo permite recorrer largas distancias sin repostar, mientras que el espacio interior y el equipamiento lo convierten en un coche perfectamente válido para una familia.

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Un compacto que ha crecido notablemente

El Honda Civic mide 4,56 metros de longitud, aproximadamente 28 centímetros más que un Volkswagen Golf. Esa diferencia hace que se aleje del concepto tradicional de compacto y se acerque, por presencia y proporciones, a modelos de una categoría superior.

Su diseño mezcla rasgos de berlina y coupé. El capó bajo, la línea del techo y la caída progresiva de la parte posterior crean una silueta más estilizada que la de la mayoría de sus competidores. Al mismo tiempo, conserva un gran portón trasero que facilita el acceso al maletero.

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El resultado es un automóvil elegante, deportivo y bastante discreto. No recurre a líneas excesivamente agresivas, pero transmite una sensación de madurez que lo diferencia claramente del Golf.

Más espacio y un maletero de 410 litros

El aumento de tamaño beneficia especialmente a los ocupantes. Las plazas traseras ofrecen un buen espacio para las piernas y permiten acomodar cómodamente a dos adultos, aunque la altura disponible puede estar algo condicionada por la caída del techo.

El maletero alcanza los 410 litros, superando al ofrecido por un Golf convencional. Además, el gran portón y la posibilidad de abatir los respaldos amplían notablemente su versatilidad.

Honda ha creado así un modelo capaz de funcionar como coche principal de una familia, sin necesidad de recurrir a un SUV. Su posición de conducción es baja, pero la visibilidad y la distribución de los mandos facilitan la adaptación.

Un híbrido de 184 CV que no necesita enchufe

Toda la gama utiliza una mecánica híbrida e compuesta por un motor de gasolina de dos litros y un propulsor eléctrico. El conjunto desarrolla 184 CV y 315 Nm de par, siempre asociados a una transmisión automática.

En la mayoría de las situaciones es el motor eléctrico el encargado de mover las ruedas. El propulsor de gasolina funciona principalmente como generador y solo se conecta directamente a la transmisión cuando resulta más eficiente, especialmente al circular a velocidades elevadas.

El Civic acelera de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos, por lo que combina buenos consumos con unas prestaciones claramente superiores a las de muchas versiones convencionales del Golf. Homologa entre 4,7 y 5,0 l/100 km y, gracias a su depósito de 40 litros, puede acercarse a los 800 kilómetros entre repostajes en condiciones favorables. También dispone de la etiqueta ECO de la DGT.

Mucho equipamiento desde la versión básica

El acabado Elegance ya incorpora faros LED, asientos delanteros calefactables, acceso sin llave, sensores de aparcamiento, cámara trasera, carga inalámbrica, control de crucero adaptativo y conectividad mediante Apple CarPlay y Android Auto.

Los acabados Sport y Advance añaden una presentación más sofisticada y elementos como instrumentación digital, tapicería parcialmente revestida en cuero, techo panorámico o un equipo de sonido Bose, dependiendo de la versión.

Su precio oficial comienza en 36.300 euros, aunque las promociones pueden reducirlo hasta aproximadamente 33.400 euros. No dispone de la enorme variedad de motores y configuraciones del Golf, pero ofrece más espacio, un diseño más distinguido y una mecánica híbrida potente y eficiente. Para quien busque algo diferente, el Civic constituye una de las alternativas más completas.