El nuevo Genesis tiene un diseño que, para la mayoría, lo convierte en el modelo más espectacular de la marca

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Genesis continúa demostrando que no quiere limitarse a seguir los pasos de las marcas premium tradicionales. El fabricante coreano ha encontrado en el diseño una de sus principales armas para diferenciarse y el Genesis GV60 es posiblemente el mejor ejemplo. Su renovada imagen, su peculiar interior y su planteamiento completamente eléctrico lo convierten, para muchos, en el modelo más espectacular de toda la gama.

El GV60 se aleja de las formas habituales de los SUV tradicionales. Su carrocería combina elementos propios de un crossover con unas proporciones deportivas, una marcada caída del techo y numerosos detalles que consiguen darle mucha personalidad. No pretende parecerse a un BMW, un Mercedes o un Audi, y precisamente ahí está buena parte de su atractivo.

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El Genesis GV60 apuesta por un diseño completamente diferente

Uno de los elementos más característicos aparece en el frontal. Genesis mantiene su particular firma luminosa formada por dos líneas horizontales extremadamente finas, una solución que permite reconocer rápidamente cualquiera de sus nuevos modelos.

La actualización introduce diferentes cambios destinados a conseguir una apariencia todavía más moderna. Los paragolpes han sido rediseñados, aparecen nuevos diseños de llantas y se han revisado pequeños elementos de la carrocería.

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Especialmente llamativa resulta la vista lateral. Los tiradores quedan integrados en las puertas, mientras que la línea del techo desciende progresivamente hacia una parte posterior de aspecto deportivo.

Todo ello permite al GV60 tener una imagen difícil de confundir con la de cualquier otro SUV eléctrico. Puede gustar más o menos, pero resulta complicado acusarlo de falta de personalidad.

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Un interior espectacular con una enorme pantalla OLED

Genesis tampoco ha seguido una receta convencional para diseñar el habitáculo. El protagonista es un enorme panel panorámico OLED de 27 pulgadas que agrupa la instrumentación digital y el sistema multimedia.

Sin embargo, el elemento más peculiar continúa estando situado en la consola central. Se trata de una esfera de cristal que, cuando el vehículo está apagado, funciona como elemento decorativo. Al arrancar el coche, gira automáticamente y deja aparecer el selector de marchas.

Es una solución poco habitual que probablemente no aporte una ventaja práctica decisiva, pero que consigue reforzar esa sensación de estar ante un vehículo especial.

A ello se suman materiales cuidados, numerosos elementos tecnológicos y una presentación general que busca competir directamente con los fabricantes premium europeos.

Tecnología eléctrica y prestaciones a la altura de su imagen

El GV60 tampoco se limita a ofrecer un diseño espectacular. Su plataforma eléctrica permite contar con una arquitectura de 800 voltios, especialmente interesante para aprovechar sistemas de carga ultrarrápida.

Dependiendo de la versión elegida, también puede ofrecer una autonomía suficiente para afrontar desplazamientos largos sin convertir cada viaje en una planificación constante alrededor de los cargadores.

Las variantes más potentes llevan su planteamiento todavía más lejos, ofreciendo unas prestaciones propias de coches deportivos y un sistema de tracción integral mediante motores eléctricos.

Pero probablemente las cifras no sean el principal motivo para elegirlo. Existen muchos eléctricos rápidos, potentes y con buena autonomía.

Lo realmente especial del Genesis GV60 es su personalidad. Desde sus característicos faros delanteros hasta su enorme pantalla OLED o la peculiar esfera de cristal del interior, prácticamente cada elemento intenta diferenciarlo del resto.

Genesis tiene modelos más grandes, lujosos e incluso más representativos, pero pocos consiguen llamar tanto la atención. Y precisamente por eso, para muchos, el GV60 puede ser actualmente el modelo más espectacular de la marca.