Ni Volkswagen Tiguan ni Peugeot 3008, el SUV que convence a quienes quieren algo más sin entrar en el segmento premium
El SUV premium híbrido que tiene precio de generalista
El nuevo Mazda es, para muchos, el más inteligente de la marca
No todo comprador que descarta un Volkswagen Tiguan quiere terminar en un SUV premium. Tampoco todos buscan el llamativo habitáculo del Peugeot 3008. Existe un punto intermedio. Un coche espacioso, bien terminado y diferente, pero sin logotipos caros ni precios desorbitados. Ahí es donde el Mazda CX-5 encuentra su argumento.
La conversación empieza por el precio. Mazda pide 32.990 euros al contado por la versión de acceso. Financiando, la cifra baja hasta 31.990 euros. No es una oferta de coche barato. Es una tarifa pensada para quien valora materiales, conducción y equipamiento antes que una imagen de marca ostentosa.
Mucho espacio, mucha eficiencia y un equipamiento de carácter premium
El CX-5 tampoco obliga a viajar apretado. Sus 4,58 metros de longitud dejan espacio para pasajeros y equipaje. Detrás del portón aparecen 522 litros de maletero. Abatiendo los respaldos, crece hasta 1.638 litros. Puede resolver vacaciones familiares, compras y objetos voluminosos sin recurrir a un modelo gigantesco.
La versión Prime-Line evita la sensación de acabado básico. Lleva llantas de 19 pulgadas, faros Full LED y cristales posteriores oscurecidos. Los asientos delanteros están calefactados. También lo está el volante de cuero. Hay climatizador bizona y salidas de aire atrás, dos elementos que mejoran los viajes largos.
Y con la etiqueta ECO de la DGT
Mazda tampoco concentra todo el protagonismo en una enorme pantalla táctil. Prefiere combinar tecnología y mandos convencionales. El sistema incluye navegador, Bluetooth, seis altavoces y control HMI Commander. Android Auto y Apple CarPlay funcionan inalámbricamente. Además, hay cuatro conexiones USB-C para repartir entre las dos filas.
Aparcar resulta sencillo gracias a la cámara trasera y los sensores delanteros y posteriores. Los sensores de lluvia, iluminación y humedad reducen pequeñas tareas cotidianas. La alarma añade protección. Todo viene incluido desde el Prime-Line, sin necesidad de subir a una terminación costosa para conseguir una dotación razonable.
Bajo el capó aparece un gasolina 2.0 SKYACTIV-G de 141 CV y 238 Nm. La asistencia MHEV aporta la etiqueta ECO. Lleva cambio manual y tracción delantera. No es especialmente rápido: necesita 10,5 segundos para alcanzar 100 km/h. Su consumo ronda 7 l/100 km.
