Royal Enfield impulsa la Interceptor 650, la naked que muchos consideran la nueva referencia

Royal Enfield Interceptor 650
Royal Enfield Interceptor 650. Royal Enfield
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Royal Enfield puede presumir de tener en su catálogo una serie de motos que nos dejan con la boca abierta, y hay una naked que nos convence a todos en especial. Es la nueva referencia dentro de su segmento, y no deja de recibir elogios, más que merecidos, como es el caso de la Interceptor 650. Tiene un aspecto clásico, gracias a su estética inspirada en los años 60, que recientemente se actualizó para recuperar las llantas de radios, y cumplir con la homologación Euro 5+.

Donde se conserva exactamente igual desde el primer día es en el interior, con un motor de dos cilindros en línea, con una cilindrada de 650 centímetros cúbicos, refrigerado por aire y por aceite, que declara una potencia de 47 CV y un par máximo de 52 Nm, por lo que se puede conducir sin problema en caso de que tengas el carné A2. Esto garantiza un excelente funcionamiento a bajo y medio régimen, y dispone de una caja de cambios de seis velocidades con embrague anti-rebote.

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El chasis está fabricado de doble cuna de acero, de reducidas dimensiones, acompañado de una horquilla convencional, de dos amortiguadores traseros y un disco por cada rueda. La moto es cómoda, con una ergonomía cuidada y analizada hasta el más mínimo detalle, con una instrumentación analógica, con doble reloj y toma USB para la carga de cualquier dispositivo móvil. El faro delantero LED también nos gusta, aunque lo mejor es, de largo, su asumible coste.

La Royal Enfield Interceptor 650 supone una inversión de 6.870 euros

Conseguir la Royal Enfield Interceptor 650 nunca había sido tan fácil y barato como hasta ahora, ya que apenas se necesita una inversión de 6.870 euros, algo que sitúa esta moto entre las mejores del mercado.