Así es el camión de hidrógeno de Volvo que promete cero emisiones

La marca sueca apuesta por una solución que promete mayor eficiencia energética
El lanzamiento comercial llegará antes de 2030
Volvo Trucks ya ensaya en carretera su futuro camión pesado impulsado por motor de combustión de hidrógeno. El lanzamiento comercial llegará antes de 2030. La marca sueca apuesta por una solución que promete mayor eficiencia energética, menos consumo y prestaciones similares al diésel, con lanzamiento comercial previsto antes de 2030 dentro de su estrategia de transporte sin emisiones netas.
Volvo Trucks ha iniciado las pruebas en condiciones reales de circulación de sus camiones pesados equipados con motores de combustión alimentados por hidrógeno, un paso clave en su hoja de ruta hacia el transporte de emisiones cero. La compañía considera que esta tecnología tendrá un papel decisivo en segmentos de larga distancia donde las baterías eléctricas todavía presentan limitaciones operativas o de infraestructura.
El nuevo sistema destaca por ofrecer un rendimiento que, según la marca, será líder en la industria. Promete mayor eficiencia energética, menor consumo de combustible y un incremento tanto de potencia como de par respecto a las soluciones actuales de combustión de hidrógeno. El objetivo es que el conductor perciba un comportamiento muy similar al de un camión diésel convencional, manteniendo autonomía y capacidad de carga sin compromisos relevantes.
La clave tecnológica reside en la Inyección Directa de Alta Presión (HPDI), un sistema que introduce una pequeña cantidad de combustible de ignición a alta presión antes de la combustión principal del hidrógeno. Este proceso optimiza la compresión y mejora el rendimiento térmico del motor. Volvo ya emplea esta tecnología en sus camiones de gas natural licuado, con más de 10.000 unidades comercializadas globalmente, lo que refuerza la fiabilidad del planteamiento.
Tres tecnologías para una misma meta climática

Los camiones de hidrógeno están concebidos especialmente para rutas largas y mercados donde la infraestructura de recarga eléctrica es limitada o los tiempos de carga resultan poco competitivos. Además, cuando emplean hidrógeno verde y combustibles renovables como HVO (biocombustible) para la ignición, pueden alcanzar emisiones netas cero de CO₂ desde el pozo hasta la rueda. Bajo la normativa europea vigente, se clasifican como Vehículos de Cero Emisiones.
Volvo no contempla el hidrógeno como solución única, sino como parte de una estrategia tecnológica de tres vías. La primera se basa en camiones eléctricos de batería, ya presentes en el mercado. La segunda incluye vehículos eléctricos de pila de combustible alimentados por hidrógeno, que generan electricidad a bordo y solo emiten vapor de agua. La tercera apuesta por motores de combustión adaptados a combustibles renovables, como biogás, HVO o hidrógeno.
En el caso de los futuros camiones eléctricos de pila de combustible, la compañía prevé lanzamientos en volúmenes reducidos antes de 2030. Sin embargo, los motores de combustión de hidrógeno ofrecen la ventaja de aprovechar la arquitectura derivada de la cadena cinemática diésel, lo que simplifica la transición industrial y mantiene niveles de rendimiento conocidos por los operadores.

Volvo subraya que la descarbonización del transporte pesado requerirá múltiples soluciones adaptadas a cada aplicación, infraestructura disponible y coste de la energía verde. Por ello, el fabricante pretende ofrecer un abanico completo de alternativas que permitan a los clientes elegir la opción más eficiente según su actividad.
Con las pruebas en carretera ya en marcha, el camión de combustión de hidrógeno se posiciona como una pieza estratégica para reducir emisiones en transporte de larga distancia sin renunciar a autonomía, potencia ni eficiencia operativa.
