441 CV y edición especial el Toyota más exclusivo apunta directo a la cima de los deportivos más bonitos
Un icono en Toyota que se mantiene como una referencia entre los compactos deportivos
Cupra cautiva con el SUV más deportivo y atractivo de su catálogo
El Toyota GR Supra no es un coche más dentro de la gama. Es un símbolo. Uno de los pocos deportivos puros que quedan. Y ahora, con su versión más radical, sube el nivel como nunca.
En un mercado lleno de SUV, este modelo representa otra filosofía. Más emocional. Más directa. Más enfocada al conductor. Algo que lo acerca a iconos como el Ford Mustang. Coches de los que cada vez quedan menos.
El Toyota que eligen los más puristas y pasionales
Lo primero que impacta es su presencia. Bajo. Ancho. Muy agresivo. Con proporciones clásicas de deportivo. Es un coche que no pasa desapercibido. Y que transmite velocidad incluso en parado. Aquí el diseño juega un papel clave.
Las dimensiones refuerzan esa idea. Con 4.379 mm de largo y apenas 1.299 mm de alto, está pegado al suelo. La batalla de 2.470 mm permite una conducción muy directa. Muy precisa. Pensada para disfrutar. El maletero, con 290 litros, es casi anecdótico. No es un coche práctico. Ni lo pretende. Aquí todo gira en torno a sensaciones. A la conexión entre coche y conductor. A la experiencia.
En la versión base, ya impresiona. Motor de 340 CV y 500 Nm de par. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos. Y alcanza los 250 km/h. Un nivel muy alto para un deportivo de su categoría.
Pero lo realmente interesante está más arriba. La versión Lightweight Evo añade el cambio manual. Una opción muy demandada. Y que refuerza su carácter purista. Desde unos 84.000 euros.
Hasta 441 CV de potencia, pero no es para todos los bolsillos
Y luego llega la joya. El Final Edition. Aquí todo cambia. 441 CV y una puesta a punto específica. Mantiene el 0 a 100 en 4,3 segundos, pero sube hasta 275 km/h. Es el Supra definitivo.
El precio también lo refleja. Esta edición especial alcanza los 150.000 euros. No es para todos. Pero tampoco lo pretende. Es una pieza exclusiva. Pensada para los que buscan algo único.
El equipamiento Performance ya es muy completo. Suspensión adaptativa, diferencial autoblocante y equipo de sonido JBL. También Head-Up Display y asistentes de conducción. Todo enfocado al confort y al control.
Frente a rivales como el BMW Serie 8 Coupé, el Supra juega otra carta. Menos lujo. Más conducción. Más emoción. Y en esta edición, más exclusivo que nunca.
