Lexus reinventa la conducción con su sistema steer-by-wire

La marca japonesa estrena en el SUV eléctrico RZ una dirección electrónica sin conexión mecánica
Sienta las bases para una conducción autónoma de nivel superior
Lexus vuelve a situarse en la vanguardia tecnológica con el lanzamiento de su primer sistema de dirección por cable, una innovación clave que debuta en el nuevo RZ, su SUV eléctrico de lujo. Fiel a su trayectoria en ingeniería avanzada, la firma introduce una solución que redefine la relación entre conductor y vehículo, reforzando los valores tradicionales de su firma de conducción: confianza, control y comodidad en todo momento.
A diferencia de los sistemas de dirección convencionales, esta tecnología elimina la conexión mecánica entre el volante y las ruedas delanteras. En su lugar, las órdenes del conductor se transmiten mediante señales electrónicas, lo que permite una respuesta inmediata y precisa. El resultado es un diálogo más directo entre la persona al volante y el automóvil, con una sensación constante de conexión con la carretera.
El nuevo sistema no solo destaca por su rapidez y exactitud, sino también por su suavidad de funcionamiento. La dirección filtra vibraciones no deseadas procedentes del asfalto, los frenos o irregularidades del terreno, evitando interferencias y mejorando el confort. Al mismo tiempo, mantiene una retroalimentación auténtica, ofreciendo información clara sobre el comportamiento de los neumáticos y la superficie de rodadura.

Volante de aeronave
Uno de los elementos más visibles de esta revolución técnica es el volante de nuevo diseño. Compacto y de inspiración aeronáutica, prescinde de las secciones curvas tradicionales superior e inferior. Esta configuración no responde únicamente a criterios estéticos. Gracias a la dirección electrónica, el giro de tope a tope se reduce a unos 200 grados, lo que elimina prácticamente la necesidad de cruzar las manos. Pequeños movimientos bastan para guiar el vehículo con precisión.
Este diseño aporta además beneficios ergonómicos. La cabina se percibe más abierta, con una visión frontal despejada y mayor espacio entre el volante y las piernas del conductor. Estas mejoras refuerzan el concepto de cabina “Tazuna”, que organiza controles, instrumentación y pantallas para minimizar distracciones y permitir que la atención se mantenga centrada en la carretera.
La dirección por cable también introduce una relación de dirección variable que se adapta automáticamente a la velocidad. A baja velocidad, la respuesta es directa para facilitar maniobras como el aparcamiento o los giros cerrados. En carreteras reviradas, ofrece agilidad y dinamismo, mientras que a alta velocidad aumenta la estabilidad y la sensación de seguridad.
Desde el punto de vista de la seguridad, el sistema incorpora mecanismos de respaldo capaces de intervenir de inmediato en caso de incidencia, garantizando un funcionamiento ininterrumpido. Además, al reducir movimientos involuntarios de las ruedas, incluso en pendientes o superficies complicadas, mejora el control general del vehículo.
La dirección electrónica se integra con la tracción total eléctrica DIRECT4, logrando una sincronización precisa entre las acciones del conductor y la respuesta del coche. Esta combinación eleva la experiencia de conducción y anticipa el papel de esta tecnología en la conducción autónoma del futuro cercano. Disponible de serie en el RZ 550e F SPORT y opcional en el RZ 500e Luxury.

