El freno regenerativo es clave para que los coches eléctricos aumenten su autonomía

Porsche Cayenne eléctrico
Porsche Cayenne eléctrico. Porsche
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El freno regenerativo es una de las grandes ventajas de los coches eléctricos. No solo reduce el desgaste mecánico. También mejora la autonomía. Muchos conductores se preocupan por los kilómetros disponibles. Pero gran parte depende del estilo de conducción. Entender cómo funciona este sistema es fundamental. Y saber utilizarlo marca la diferencia. Te contamos los consejos que da Hyundai.

Su principio es sencillo. Cuando el vehículo desacelera, la energía cinética no se pierde en forma de calor. Se transforma en electricidad. El motor eléctrico actúa como un generador. Invierte su función. En lugar de consumir energía, la produce. Esa electricidad se almacena en la batería. Y se suma a la autonomía disponible.

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Rueda de un Porsche

Así son los distintos frenos regenerativos

Existen varias formas de activar esta regeneración. Las más habituales son las levas tras el volante y el pedal del freno. Algunos modelos también permiten regularla desde la palanca selectora. Las levas son especialmente prácticas. Permiten ajustar la intensidad sin tocar el freno. Y ofrecen mayor control en todo momento.

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Normalmente hay varios niveles de regeneración. El modo 0 apenas retiene el coche. Es ideal para autopista. El nivel 1 genera una ligera retención. Útil en descensos suaves. El nivel 2 ofrece una frenada progresiva. Perfecta antes de una curva. El nivel 3 es más intenso. Frena con claridad al soltar el acelerador. Algunos modelos incluso permiten conducción con un solo pedal.

El uso del pedal de freno también regenera energía. Pero no de forma tan eficiente. Parte de la energía se pierde en los discos. Además, aumenta el desgaste de pastillas. Por eso, anticiparse es clave. Levantar el pie del acelerador con tiempo. Usar las levas de forma progresiva. Conducir de manera suave.

Su buen uso es clave en mejorar la eficiencia

En ciudad, el sistema es especialmente eficaz. Semáforos. Stops. Retenciones. Cada desaceleración suma energía. En carreteras de montaña, aún más. En descensos largos se puede recuperar una cantidad notable de kilómetros. Incluso en tramos de subida, antes de una curva, es posible regenerar si se gestiona bien la retención.

Dicho esto, el freno regenerativo no es solo una ayuda técnica. Cuanto mejor se utilice, mayor será la eficiencia. Y mayor la autonomía real del vehículo. Con práctica y anticipación, el conductor puede optimizar cada kilómetro. En el mundo eléctrico, saber regenerar es saber ahorrar.