Tesla fabrica el primer coche sin volante ni pedales

Tesla. Tesla
Compartir

Tesla ya ha fabricado el primer coche sin volante ni pedales y el anuncio supone un hito en la transformación del automóvil tal y como se ha entendido durante más de un siglo. La compañía ha iniciado la producción de las primeras unidades del Cybercab, un modelo concebido desde su origen para operar sin conductor y sin posibilidad de control manual. No se trata de un prototipo experimental, sino de un vehículo que entra ya en fase industrial.

La ausencia de volante, pedales y cualquier mando físico asociado a la conducción redefine completamente el planteamiento tradicional del habitáculo. Este modelo prescinde de columna de dirección, cuadro de instrumentos convencional y sistemas de respaldo para conducción humana. Lo destacable en este caso es que Tesla no ha optado por adaptar un coche existente, sino por desarrollar una arquitectura específica para la autonomía total.

PUEDE INTERESARTE

El diseño exterior responde a un enfoque funcional y aerodinámico, con dimensiones compactas pensadas para entornos urbanos. En el interior, el espacio se organiza para dos ocupantes en una configuración simétrica y minimalista, dominada por una pantalla central desde la que se gestionan las funciones de información y entretenimiento. La eliminación de mandos mecánicos libera superficie y refuerza la sensación de amplitud.

PUEDE INTERESARTE

Con el arranque de la producción, Tesla avanza hacia su objetivo de desplegar una red de transporte autónomo basada en robotaxis. El Cybercab no está concebido prioritariamente como vehículo de propiedad privada, sino como parte de un sistema de movilidad compartida.

Un nuevo paradigma en la movilidad automatizada

El desarrollo técnico del Cybercab se apoya en la plataforma eléctrica de la marca y en la evolución de su sistema de conducción autónoma. Tesla mantiene su apuesta por un enfoque centrado en cámaras y procesamiento mediante inteligencia artificial, entrenado con grandes volúmenes de datos reales. En este sentido, la eliminación de sensores adicionales como el lidar forma parte de su filosofía tecnológica.

PUEDE INTERESARTE

La supresión de componentes tradicionales simplifica el conjunto mecánico y reduce piezas asociadas a la conducción humana. Esto puede traducirse en menores costes de producción y mantenimiento, aunque también obliga a superar desafíos regulatorios significativos. La homologación de un vehículo sin controles físicos requiere marcos normativos específicos que validen su circulación sin conductor de respaldo.

Por otro lado, el planteamiento económico del Tesla Cybercab encaja con la estrategia de movilidad como servicio. La idea es que el vehículo opere de forma continua dentro de flotas gestionadas digitalmente, optimizando tiempos de uso y reduciendo costes por trayecto.

La fabricación de las primeras unidades marca un paso decisivo hacia un escenario en el que el automóvil deja de ser una máquina controlada por una persona para convertirse en una plataforma autónoma de transporte. Por todo ello, el Cybercab simboliza una ruptura profunda con la concepción clásica del coche y anticipa un cambio estructural en la industria.