Fiat quiere recuperar el coche más feo de la historia de la marca

No lo hará de forma inmediata, pero se le espera para antes de 2030
El Fiat que es, para muchos, el más feo de la marca
Hablar de Fiat es pensar en coches pequeños. Urbanos. Simpáticos. Durante años, modelos como el 500 o el Panda han definido la identidad de la marca italiana. Coches sencillos. Asequibles. Con encanto. Pero el tiempo ha pasado. Y hoy Fiat busca algo más que nostalgia para volver a ser relevante en Europa.
La situación no es fácil. La marca atraviesa uno de sus momentos más delicados. Cuota de mercado mínima. Ventas a la baja. Y una gama demasiado corta. Desde dentro lo reconocen. Fiat perdió profundidad de producto durante más de una década. Y ahora necesita reaccionar. Rápido. Con ideas distintas. Y con nombres que todavía despierten emociones.
El Fiat Multipla fue, para muchos, el coche más feo de la historia
Aquí entra en juego un viejo conocido. Muy viejo. Y muy polémico. El Fiat Multipla. Un coche que muchos consideran el más feo jamás creado por la marca. Frontal extraño. Proporciones imposibles. Diseño incomprendido. Pero también una idea brillante. Espacio. Modularidad. Seis plazas reales. Algo que hoy vuelve a tener sentido.

Con los años, el Multipla se ha convertido en un icono. Desde preparaciones radicales hasta versiones absurdamente potentes. Lo que antes se ridiculizaba, ahora se mira con otros ojos. Porque fue valiente, diferente y se adelantó a su tiempo.
Tendremos un nuevo Multipla antes de 2030
Fiat lo sabe. Y Stellantis también. Por eso el nombre Multipla vuelve a sonar. No como monovolumen clásico y no de inmediato. Pero sí como inspiración. Eso sí, no llegará antes de 2030. Y probablemente lo haga transformado. En forma de SUV. Más aceptable. Más comercial. Menos arriesgado.
Antes de eso, la marca prepara movimientos clave. Un SUV del segmento C está en camino. Competirá con pesos pesados. Y tendrá incluso una variante Fastback. Diseño más agresivo. Más moderno. Más acorde a lo que pide el mercado actual. Todo siguiendo la línea del Grande Panda.

Fiat no quiere crecer en tamaño. Quiere crecer en relevancia. Apostar por segmentos pequeños. Por la micromovilidad. Por ideas distintas. Recuperar el espíritu que la hizo grande. Incluso aunque eso signifique rescatar, con orgullo, al coche más feo de su historia. Porque a veces, lo feo también puede ser brillante.