Logo de Coches y motos
Coches y motos

Opel mete en la nevera el regreso del icono de los 70

Opel. Opel
Compartir

Opel ha decidido posponer el lanzamiento del Manta GSe, la reinterpretación eléctrica de uno de sus modelos más emblemáticos. Previsto inicialmente para 2028, su llegada al mercado se retrasa ahora hasta el año 2030. Este ajuste en el calendario refleja un cambio en la hoja de ruta de la marca, motivado por la reorganización de prioridades dentro de su estrategia industrial y comercial. A pesar de la expectación generada, el modelo deberá esperar su turno en un entorno donde los recursos se destinan con creciente selectividad.

El Manta GSe representa mucho más que un simple ejercicio de diseño retro. Se trata de un proyecto estratégico que pretendía conjugar la nostalgia de un icono de los años setenta con las exigencias de la movilidad eléctrica contemporánea. Sin embargo, los desafíos logísticos y tecnológicos actuales, unidos a la necesidad de asegurar la rentabilidad de cada nuevo producto, han llevado a Opel a posponer su reintroducción. No es ningún secreto que el sector atraviesa un momento de máxima presión, donde cada decisión de desarrollo requiere un ajuste fino entre ambición y viabilidad.

PUEDE INTERESARTE

El contexto también ha influido en la revisión del calendario. La electrificación avanza, pero de forma desigual según los mercados y los segmentos. Ante esta realidad, Opel ha optado por priorizar lanzamientos de mayor volumen o impacto inmediato, dejando en segundo plano un modelo que, si bien relevante desde el punto de vista simbólico, no garantiza aún un retorno comercial inmediato. En este sentido, el retraso del Manta GSe permite a la marca reorganizar sus recursos y adaptar su oferta futura con mayor precisión.

PUEDE INTERESARTE

Lo destacable en este caso es que Opel no ha descartado el proyecto. Al contrario, sigue formando parte de sus planes a medio plazo, ahora con un margen más amplio para perfeccionar su propuesta técnica, afinar su diseño y posicionar el modelo dentro de una gama eléctrica más consolidada. El aplazamiento ofrece tiempo adicional para integrar tecnologías más avanzadas, ajustar costes de producción y adaptar el producto a la evolución de la demanda.

Un clásico que se resiste a desaparecer

El Opel Manta original fue uno de los coupés más representativos del mercado europeo durante las décadas de los 70 y 80. Su reedición bajo la denominación GSe debía recuperar ese espíritu deportivo, ahora con un sistema de propulsión totalmente eléctrico. El objetivo no era simplemente homenajear al pasado, sino reinterpretarlo en clave contemporánea mediante un vehículo eficiente, emocional y alineado con los valores de sostenibilidad.

Aunque su llegada se retrasa, la marca sigue apostando por esta fórmula como un puente entre generaciones. El proyecto mantiene su vigencia dentro del plan de electrificación de Opel, y su desarrollo pausado permite dotarlo de mayor solidez frente a un entorno competitivo exigente. Por todo ello, el Manta GSe se mantiene vivo, esperando el momento adecuado para renacer con fuerza en un mercado que, para entonces, estará aún más preparado para recibirlo.