Logo de Coches y motos
Coches y motos

Audi mejora el SUV más atractivo de la marca

Audi. Audi
Compartir

Audi ha dado un nuevo impulso a su SUV coupé compacto con el lanzamiento del Q3 Sportback 2.0 TDI Black Line Edition, una variante que refuerza la imagen dinámica del modelo sin renunciar a la eficiencia mecánica ni al confort de marcha. Esta edición combina el diseño estilizado del Sportback con una serie de elementos exclusivos que le otorgan un carácter más marcado, tanto en su presentación exterior como en el ambiente interior. La fórmula busca seducir a quienes valoran la estética deportiva en un formato versátil y práctico.

La denominación Black Line hace referencia al tratamiento estético que adopta esta versión, donde destacan numerosos elementos oscurecidos que acentúan su presencia visual. La parrilla frontal, los marcos de las ventanillas, las carcasas de los retrovisores y otros detalles adoptan un acabado en negro brillante que genera contraste y refuerza la deportividad del conjunto. Las llantas específicas, de gran tamaño y diseño exclusivo, completan un exterior que combina sobriedad y agresividad de forma equilibrada.

PUEDE INTERESARTE

En el habitáculo, el diseño mantiene la coherencia con la propuesta exterior. Los tonos oscuros dominan el conjunto, con materiales bien ajustados y superficies agradables al tacto. El puesto de conducción está claramente orientado al conductor, con una pantalla de infoentretenimiento en posición elevada y un cuadro digital que aporta claridad y personalización. Los asientos, con tapicería mixta y buen apoyo lateral, ofrecen confort en trayectos largos y una sujeción adecuada en conducción más activa. La calidad percibida sigue siendo uno de los puntos fuertes del Q3 Sportback, incluso en sus versiones más accesibles.

PUEDE INTERESARTE

Equilibrio entre dinamismo, eficiencia y confort

La elección del motor 2.0 TDI de 150 CV responde a una estrategia que prioriza la eficiencia sin renunciar a unas prestaciones solventes. La entrega de par desde bajas revoluciones favorece una conducción relajada, especialmente en entornos urbanos o en vías rápidas. En combinación con una transmisión automática bien ajustada, este propulsor permite un comportamiento lineal, silencioso y económico, lo que refuerza su papel como opción racional dentro de la gama.

Llama especialmente la atención el comportamiento dinámico del modelo, que logra un equilibrio acertado entre firmeza y comodidad. La suspensión, aunque ligeramente más firme por el enfoque deportivo, mantiene un buen nivel de absorción frente a irregularidades del asfalto. El tacto de dirección, preciso y progresivo, permite una conducción ágil, especialmente en tramos revirados, sin comprometer el confort de los ocupantes. La sensación general es de aplomo, con reacciones controladas y predecibles.

Por otro lado, esta edición Black Line incluye un equipamiento tecnológico en línea con su posicionamiento premium. Sistemas de asistencia a la conducción como el control de crucero adaptativo, el mantenimiento de carril o la frenada automática en ciudad elevan la seguridad activa. A ello se suma una conectividad fluida, compatible con los principales sistemas operativos móviles y complementada con una interfaz intuitiva y rápida.