El Porsche Macan eléctrico está generando problemas

Porsche reconoce que se ha equivocado en su estrategia
Las cifras de Porsche que preocupan, y mucho, a la marca alemana
El Porsche Macan eléctrico se ha convertido en un símbolo inesperado. No por su éxito. Sino por las dudas estratégicas que ha generado dentro de la marca. Porsche atraviesa una fase de ajuste interno, justo tras el relevo en la cúpula directiva y un cambio profundo de rumbo.
La salida de Oliver Blume como CEO de Porsche marcó un antes y un después. Su etapa fue brillante en cifras. Años récord. Beneficios históricos. Pero el contexto ha cambiado. El mercado ya no responde igual. Y la electrificación no avanza al ritmo previsto, sobre todo en Europa.

Porsche paga las consecuencias del retraso en la electrificación
Porsche pensó que el coche eléctrico lo dominaría todo en poco tiempo. No fue así. La planificación fue demasiado rígida. Faltó flexibilidad. Así lo reconoció el propio Blume. La gama no se adaptó a tiempo. Y algunos modelos quedaron atrapados en una estrategia demasiado optimista.
El caso más claro es el Macan. Apostar por una versión exclusivamente eléctrica fue un riesgo. Un riesgo que no ha salido como se esperaba. “Nos equivocamos con el Macan”, admitió Blume. Hoy, con los mismos datos, la decisión sería distinta. El mercado ha cambiado.
La consecuencia es clara. Vuelven los motores de combustión. También los híbridos. Porsche ya prepara un nuevo SUV compacto, sucesor indirecto del Macan, con otra denominación y una mecánica más versátil. Incluso los futuros 718 no serán solo eléctricos.

Porsche no abandona su apuesta por la electrificación
El problema no es solo técnico. Es geopolítico y económico. Europa produce todo. China se ha desplomado más de un 80 % en ventas. Estados Unidos impone aranceles elevados. Estos dos mercados suponen más de la mitad del negocio. La presión financiera es enorme.
Aun así, Porsche no renuncia al futuro. La electromovilidad sigue en la hoja de ruta. Baterías propias. Software. Conducción autónoma. Pero con un enfoque más realista. El Macan eléctrico ha sido una lección. Dura. Pero necesaria.