BMW lanza una marca más exclusiva

Los alemanes van un paso más allá
No es barato, pero este BMW es un icono
BMW ha oficializado la creación de BMW Alpina como una nueva marca independiente dentro de su estructura corporativa. Esta decisión supone la culminación de un proceso iniciado tras la adquisición total de los derechos de Alpina, con el objetivo de consolidar una firma que combine el legado histórico del preparador con una nueva orientación estratégica dentro del segmento premium. La nueva marca nace con una identidad propia, diferenciada tanto visual como conceptualmente del resto de gamas del fabricante bávaro.
Desde el 1 de enero de 2026, BMW Alpina operará con un posicionamiento específico, situado entre los modelos más exclusivos de BMW y el lujo extremo de Rolls-Royce, también bajo el paraguas del grupo. La apuesta consiste en ofrecer vehículos de altas prestaciones con un enfoque más orientado al refinamiento, la artesanía y la personalización, alejándose de las configuraciones deportivas puras de BMW M y centrándose en una experiencia de conducción más sofisticada.
El diseño del nuevo logotipo, con una estética retro inspirada en los años setenta, marca el inicio de una nueva etapa en la que tradición e innovación se integran bajo una imagen coherente. La marca utilizará esta insignia en todos sus futuros lanzamientos, reforzando una identidad de marca que busca ser reconocible por su exclusividad. Cabe destacar que BMW Alpina no será una subgama dentro de BMW, sino una firma con su propia estrategia de producto y desarrollo.
Refinamiento, rendimiento y exclusividad a medida
BMW Alpina se centrará en ofrecer vehículos con un alto grado de personalización, desde materiales exclusivos hasta ajustes mecánicos únicos. Cada unidad se diseñará y fabricará con un nivel de detalle orientado a un público exigente, que valora tanto la calidad como la diferenciación. En este sentido, los modelos Alpina estarán concebidos como automóviles de producción limitada, pensados para quienes buscan una alternativa más refinada dentro del universo premium.
Por otro lado, la nueva marca se perfila como una competidora directa de fabricantes tradicionales del lujo como Jaguar, con los que compartirá una orientación hacia la elegancia, el confort dinámico y la exclusividad sin estridencias. Con esta iniciativa, BMW amplía su alcance estratégico y entra en un nuevo territorio de alto valor añadido, apostando por una propuesta que refuerza su imagen en el segmento más exigente del mercado.