El Ford más atractivo es perfecto para familias

La mejor tecnología de Ford está en este SUV
Ford se carga el Focus
El Ford Explorer eléctrico marca un antes y un después en la gama europea de la marca. Es moderno. Es práctico. Y también es muy familiar. Ford ha sabido reinterpretar un nombre histórico en clave eléctrica, apostando por un SUV equilibrado y pensado para el día a día.
El diseño es uno de sus grandes argumentos. Líneas limpias. Imagen futurista. Proporciones bien ajustadas. No resulta agresivo, pero sí moderno. Es un coche que entra por los ojos. Y que convence tanto a padres como a hijos desde el primer vistazo.

Así es la versión eléctrica del Ford Explorer
Por tamaño, encaja perfectamente en el segmento familiar. Mide 4.468 mm de largo, 2.063 mm de ancho y 1.630 mm de alto. El maletero, con 532 litros, es amplio. Si se abaten los asientos, alcanza 1.460 litros. Espacio de sobra para viajes, carritos o bicicletas.
El precio también juega a su favor. Parte de 44.507 euros, pero Ford lo anuncia desde 40.605 euros al contado. Si se financia, baja hasta 39.605 euros. Una cifra competitiva frente a rivales como el Volkswagen ID.4, el Skoda Enyaq o el Nissan Ariya.

170 CV de potencia y casi 400 km de autonomía
En el apartado mecánico apuesta por la sencillez. Un motor de 170 CV y 310 Nm de par. La batería es de 55 kWh. Ofrece hasta 378 km de autonomía WLTP. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,7 segundos. La velocidad máxima está limitada a 160 km/h.
La carga rápida es otro punto clave. Pasa del 10 al 80 % en solo 25 minutos. Ideal para viajes largos en familia. Permite parar poco tiempo. Y seguir la ruta sin complicaciones. Justo lo que se espera de un eléctrico moderno.
El equipamiento de serie es muy completo. Faros Full LED. Pantalla central de 14,6 pulgadas. Control de crucero adaptativo con Stop & Go. Cámara trasera, detección de ángulo muerto y un sistema de audio con barra de sonido. El Ford Explorer eléctrico no solo es atractivo. Es uno de los SUV familiares más coherentes del mercado.