Quién es Vladimir Kovacik, el masajista eslovaco que disputó el Mundial de ciclismo por las bajas en su selección

Vladimir Kovacik durante la carrera en Montreal
Vladimir Kovacik durante la carrera en Montreal. Eurosport
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Vladimir Kovacik viajó a Montreal, donde Benjamín Noval Súarez se proclamó doble campeón del mundo júnior, con una misión muy diferente a la que terminó desempeñando. El eslovaco, de 28 años, formaba parte del equipo de su selección como masajista, pero las bajas dejaron a Eslovaquia sin corredores disponibles para la prueba en línea de los Mundiales. La solución fue recuperar su licencia, ponerse el maillot nacional y disputar una carrera que llevaba nueve años sin afrontar.

De masajista a corredor mundialista

La situación de Eslovaquia se había complicado con las bajas de Matthias Schwarzbacher y Martin Svrcek, ambos por lesión, y Lukas Kubis, que no pudo participar por problemas con su equipo. El combinado eslovaco tenía plazas para competir en Montreal, pero corría el riesgo de presentarse sin ningún representante en la categoría élite.La federación buscó entonces una alternativa dentro de su propio equipo. Kovacik había competido entre 2014 y 2017 y, aunque llevaba nueve años alejado de las carreras de alto nivel, todavía conservaba su licencia.

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Su trabajo actual en el equipo era como masajista, pero en Montreal tuvo que volver a subirse encima de la bicicleta para salvar a su país. Eslovaquia necesitaba tomar la salida y evitar las consecuencias que podía tener quedarse sin representación en una cita internacional de este nivel. Con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 acercándose, cualquier punto era relevante en el camino de su federación ya que necesitaban mantener su posición y sus opciones de clasificación.

Vladimir Kovacik antes de la carrera en Montreal
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Vladimir Kovacik: “Es el sueño de cualquier ciclista, una locura”

Entre 2015 y 2017, Peter Sagan convirtió al país en una potencia mundial al conquistar tres Mundiales consecutivos. Ahora, menos de una década después, Eslovaquia tuvo que recurrir a un masajista para evitar quedarse sin corredor en la salida. Kovacik asumió el reto sabiendo que no podía competir por la victoria y que su participación ya era un éxito. “Es el sueño de cualquier ciclista, una locura”, reconoció antes de la carrera. El eslovaco consiguió completar exactamente 100 kilómetros antes de retirarse, después de rodar durante buena parte de la prueba a una media cercana a los 47 km/h.