Noches alegres, mañanas también en Surne Bilbao Basket
'maga' analiza las opciones de los MIB de Ponsarnau en lo que queda de campaña
El SURNE Bilbao Basket se reinventa otra vez
BilbaoMientras el Athletic Club de Ernesto Valverde respiraba en Vitoria-Gasteiz, que uno es muy de Oihan Sancet oigan,... sangre, sudor y alegrías necesitaron los hombres de negro del SURNE Bilbao Basket para pasar la resaca europea, ya que este fin de semana tocaba poner más carne en el asador y sacar el partido adelante como fuese, suele ocurrir con las mañanas de “clavo”.
El cuerpo termina pasándote malas jugadas, el cansancio domina a la euforia y si el rival como era el caso tiene más hambre que tú, te deja el plato vacío y en el estómago el ruido de la derrota. Pero “los hijos de Ponsarnau” días atrás suspendían cenas de celebración tras el título europeo, para entrenamientos suaves y poder estar más centrados ante posibles finales apretados como el de ayer.
La peleada victoria contra el Granada por (88-83) demuestra el carácter competitivo de un grupo bien avenido, nadie había dicho que estos partidos fueran fáciles. Los típicos muy duros de final de temporada y contra equipos con opciones de salvación, que luchan más de lo normal.
En Miribilla se reflejaba aún ese brillo especial que plasman los trofeos cuando reposan en tus manos frente a tu rostro feliz, la fiesta semanal debía ser completa aunque requería un esfuerzo extra, era una bala muy importante para poderse llevar el llavero de play-off, que aguanta varios palillos en la caseta de tiro, tras la primera muesca certera, nos quedan balines en el mostrador.
Y todo comenzaba como era de imaginar, con poco ritmo, imprecisiones en ambos equipos, unos por cansancio, otros por nervios, a mediados del primer cuarto el marcador presentaba un pírrico (8-4), ninguno conseguía zafarse del otro, con un triple de Alibegovic, que terminaría cuajando un gran encuentro, dejaban todo en tablas (16-16).
En el segundo cuarto el Bilbao Basket toma el control, Frey (11puntos) y Pantzar (17puntos) con varias acciones acertadas estiran el luminoso hacia el bando local (28-20), pero el conjunto nazarí no desfallecía con facilidad, ayudados también por varias decisiones arbitrales incompresibles, como revisar jugadas del paleolítico, consigue incluso ponerse por delante ante la sorpresa de un Bozic que transportaba su “habitat” a la línea de 4,60, con esas buenas sensaciones a favor y un acertado Valtonen, cogen el camino hacia vestuarios con ventaja de (41-46).
Tras el parón, el tercer cuarto se convierte en un tira y afloja, nadie quiere perder rueda, en los hombres de negro participan muchos actores, Jaworski (10puntos), Hilliard (12puntos) o Hlinason (9puntos/8rebotes), en el Granada continúan tirando del carro Bozic y Valtonen, con pinceladas de Alibegovic.
Al último cuarto el Bilbao Basket sale con la mínima ventaja de (67-65), nadie quiere quedarse tirado, unos con pie y medio en la LEB, los otros con medio en Play-off, el intercambio de parciales aumenta la incertidumbre, en los minutos finales el equipo granadino golpeaba primero cogiendo una ventaja de cinco puntos (72-77) y pareciendo desinflar la burbuja de los últimos días en Bilbao.
Pero la magia de Pantzar, que será complicado su relevo la temporada que viene, ilumina de nuevo Miribilla, con ocho puntos desde sus manos, para un parcial de (11-0) termina dando por tierra el buen hacer nazarí, que a la desesperada en varios tiros precipitados desde la larga distancia, vuelve otro partidos más a morir en la orilla (88-83).
El contraste de rostro en la cancha con el pitido final se palpaba en el ambiente. Las 16 victorias que ya descansan en el casillero de los hombres de negro a falta de cinco jornadas, pueden presumir de ser la cuarta mejor marca del club en ACB, por detrás del (21-13) en 2007-08, (20-14) en 2014-15 y (19-15) de (2011-12 y (2012-13).
A pensar en próximo rival, sin compromisos intersemanales, el Lleida ha demostrado en su feudo ser muy difícil de ganar, sus dos victorias consecutivas contra Barcelona y Tenerife lo aseguran, además tras la ajustada derrota en Burgos todavía no tiene la salvación bajo el brazo.
"No puedo dejar de acordarme del traspié contra Manresa, sobre todo por ser en casa, pero bueno mirar hacia atrás en el deporte, nunca es aconsejable, ni para lo bueno, ni para lo malo".
