Mario Tennis Fever aúna lo mejor de la saga en una experiencia perfecta para el multijugador
Le experiencia en multijugador es vital
Mario Tennis Fever: cómo desbloquear todas las raquetas, personajes y pistas
Mi raqueta de casa, y en menor medida la pala de padel, le han cogido envidia a la Switch 2 desde la llegada a casa de Mario Tennis Fever, y con razón. Son demasiados años con pelotas amarillentas rondando por todos lados mientras los videojuegos deportivos son el soporte, y en este caso Nintendo ha dado con la tecla para llevar a su nueva consola una experiencia que reúne los condicionantes para impulsar el estilo y además remover recuerdos de otra época.
Como apasionado de los juegos de tenis, de esos en los que me pierdo desde las profundidades de los minijuegos hasta el escalado de los personajes, lo que más disfruto de Mario Tennis Fever es la variedad. Ese punto de entretenimiento puntual conecta no sólo con el ambiente competitivo como el que ofrece el multijugador con las raquetas furor enclavadas en el top tier, sino con la libertad de irme al barro a crear salas de todo tipo para retar a algún colega con diferentes reglas.
Mario Tennis Fever es pura diversión, sin cortapisas ni interrogantes. En general esa esencia nintendera subyace en muchos de los juegos first party pero en este caso el apellido "deportivo" solo subraya el buen rato para un fan del tenis que lleva esa corriente a algo mucho más masivo.
La explicación básica de Mario Tennis Fever está en las raquetas furor, un elemento rompedor en la competición que favorece no sólo la complejidad del sistema sino también la puesta en marcha de combos muy locos. Lo dicho, diversión en cada punto. Y a la vez esa estela convierte también el juego en un desescalado ideal por su flexibilidad para llegar a todo tipo de públicos.
Desde el planteamiento competitivo es difícil manejar el título a la perfección sin pasar por el modo historia y las partidas pueden ser muy largas y técnicas, pero en la otra estela la proyección es bastante limpia. Si hay niños en casa, puedes jugar sin los poderes de la raqueta, abriendo el espectro a jugadores más jóvenes que solo necesitan a su personaje favorito y colocar siete puntos.
El salón como nueva pista de tenis
La variedad de Mario Tennis Fever es bastante obvia con sólo pasear con un menú repleto de modos y posibilidades, pero nivel personal el factor de nostalgia de rememorar la época Wii es una bendición. Esa sensación de levantarse, mover la mesa y las sillas del salón para construir tu propio espacio de juego, hace de la experiencia algo más completa, sobre todo porque el manejo ayuda a que así lo sea.
Otro valor del título deportivo es que es muy fácil sacar en reuniones. Quizás no es ese juego para sesiones de cinco horas seguidas, pero funciona a la perfección como opción alternativa que siempre está presente en una tarde con colegas o con los más pequeños. Un rey de la pista, un pequeño torneo, y a mover la apuesta al rato a un Mario Party.
La jugabilidad con las posibilidades de un nuevo tenis
En la experiencia individual Mario Tennis Fever pesa un poco cuando profundiza un poco en la narrativa o en la independencia de un sólo player, al menos se me ha hecho pesado el necesario modo historia que vale a la vez como tutorial. Sin él es imposible entrar en el competitivo, pero se me hace bastante infantil en planteamiento y algo lento, aunque disfruto al volver y desarrollar más esos retos de los minijuegos.
Por eso el experimento en compañía con cualquier modo de juego en el dos contra dos o con algún compañero de sofá es la base de su entretenimiento. El gameplay es bastante fino, estable y sobre todo muy divertido, tanto en el desconocimiento general como en el más avanzado donde los puntos pueden llegar a ser eternos incluso tras utilizar las habilidades de las raqueras furor.
Es un paquete ideal tanto para el experto que domina cada punto como para el principiante que lo utiliza como su primer acercamiento a un juego deportivo de la franquicia. Mario Tennis Fever es un buen juego que, si bien puede que no destaque entre los mejores del año, se quedará como ese título que dejas junto a la Switch 2 porque sabes que lo vas a usar en cada reunión con amigos.
Lo mejor
- La variedad de combos entre stats de personajes y raquetas ofrece un gameplay único
- Es entretenimiento puro, y eso funciona porque el manejo de los personajes y la sensación final es excepcional
Lo peor
- La simpleza del modo historia pesa en exceso en la experiencia a un jugador, porque el mundo creado en la exploración es demasiado repetitivo.

