Carcassonne Labyrinth une dos clásicos de los juegos de mesa en una nueva aventura
Ravensburger celebra los 40 años de Laberinto y el 25º aniversario de Carcassonne combinando las mecánicas de ambos títulos en un mismo juego
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Hay un puñado de juegos de mesa que han conseguido sobrevivir a varias generaciones y seguir encontrando nuevos jugadores décadas después. Ravensburger tiene dos buenos ejemplos dentro de su catálogo y ahora ha decidido cruzar sus caminos. La compañía prepara el lanzamiento de Carcassonne Labyrinth, un nuevo título que mezcla las mecánicas de Carcassonne y Laberinto para plantearnos un curioso reto: abrirnos paso por un mapa cambiante mientras construimos nuestro propio territorio.
Este curioso crossover llega para por una doble celebración. Laberinto celebra su 40.º aniversario y Carcassonne cumple 25 años, y Ravensburger ha aprovechado ambas efemérides para desarrollar una propuesta destinada tanto a las familias como a los aficionados que quieran descubrir una variante diferente de dos nombres muy conocidos del sector. El resultado está diseñado para partidas de prácticas para un solo jugador o de dos a cuatro jugadores a partir de ocho años, con distintas posibilidades para aumentar la dificultad de las partidas.
Dos juegos muy diferentes que ahora comparten tablero
La combinación tiene bastante sentido cuando conocemos las reglas. De Laberinto hereda la búsqueda de tesoros y esa necesidad constante de modificar el tablero para encontrar una ruta hasta nuestro objetivo. De Carcassonne recoge las losetas y la construcción de ciudades y caminos.
Ravensburger señala que los juegos de mesa de Laberinto han vendido 30 millones de copias durante sus más de 40 años de historia, convirtiéndose en los productos más exitosos de la compañía. Carcassonne, por su parte, alcanza este año su cuarto de siglo conquistando a públicos muy diferentes.
La principal sorpresa está en la forma de construir. En Carcassonne Labyrinth no desarrollamos nuestro territorio conjuntamente sobre un mismo espacio. Cada participante crea su propio mapa fuera del tablero central. Este cambio introduce una interesante doble tarea. Mientras intentamos resolver el laberinto para que nuestro peón llegue hasta determinados tesoros, también debemos pensar qué losetas nos interesa conseguir para ampliar nuestra zona personal.
Así se juega a Carcassonne Labyrinth
El funcionamiento obliga a prestar atención simultáneamente a lo que sucede en el centro de la mesa y a nuestra construcción particular. En cada turno tendremos que incorporar una nueva loseta al tablero central y extraer otra. La pieza que retiramos no desaparece de la partida: pasa a nuestro territorio y podemos utilizarla para construir ciudades y caminos.
Al modificar las losetas centrales también vamos transformando el laberinto. Ahí entra en juego nuestro peón, que deberá encontrar una ruta que le permita alcanzar el tesoro que tenga como objetivo.
Por supuesto, los demás participantes están haciendo exactamente lo mismo. Cada movimiento puede cambiar las posibilidades disponibles sobre el tablero y alterar las rutas que parecían abiertas momentos antes.
¿Y qué buscamos al final? Construir la torre más alta posible. Para conseguirlo entran en juego varios elementos de la partida, entre ellos las construcciones terminadas, los tesoros obtenidos y las losetas acumuladas en nuestro mapa.
Hay además una particularidad poco habitual: Carcassonne Labyrinth permite que una partida termine en empate incluso entre sus cuatro participantes. Por tanto, no necesariamente tendremos un único vencedor al llegar al desenlace.
Misiones de corona para quienes quieran complicar la partida
Una vez dominadas las mecánicas básicas podemos aumentar el desafío mediante las denominadas misiones de corona. Estas recompensan determinados logros relacionados con los escudos, las ciudades o los caminos y permiten conseguir la corona destinada a completar la torre final, la figura más alta del juego.
El modo avanzado lleva esta idea un poco más lejos introduciendo objetivos específicos. Podemos encontrarnos, por ejemplo, con el desafío de construir caminos o ciudades de un tamaño determinado, como estructuras superiores a tres losetas, o tener que llevar nuestro peón hasta el dragón.
Cumplir estos objetivos proporciona escudos adicionales y esos escudos pueden traducirse en una torre final todavía más alta. Aquí aparece una decisión estratégica interesante: completar varias misiones sencillas para sumar recompensas más pequeñas o perseguir objetivos difíciles que proporcionen una cantidad superior de escudos.
También podemos adentrarnos solos en el laberinto
No siempre tendremos que reunir a varios jugadores alrededor de la mesa. Carcassonne Labyrinth incorpora un modo de práctica para un solo participante, algo que amplía sus posibilidades frente a la configuración convencional para entre dos y cuatro personas.
Según explica Ravensburger, jugar en solitario requiere modificar únicamente algunos aspectos de la preparación. El título puede utilizarse así para familiarizarnos con sus mecánicas antes de competir contra otros jugadores o simplemente para disfrutar del reto individual.
La existencia de las misiones y de distintos niveles de desafío también apunta hacia partidas con cierto recorrido. Podemos optar por una experiencia más accesible o introducir las reglas avanzadas cuando ya conocemos bien cómo funcionan el laberinto y la construcción de territorios.
¿Qué encontraremos dentro de la caja?
Ravensburger ha preparado un conjunto considerable de componentes para materializar esta mezcla de universos. Carcassonne Labyrinth incluye un tablero, cuatro peones, cuatro coronas, cuatro losetas iniciales y 56 losetas de territorio.
A ello se añaden 32 losetas de tesoro, 32 fichas de tesoro y 32 fichas de escudo, además de una carta de tesoro, una carta de escudo, 12 cartas de misión y una barra de medición. Esta última encaja precisamente con la peculiar competición por levantar la torre final más alta.
No tendremos que esperar demasiado para comprobar cómo funciona esta peculiar fusión. Carcassonne Labyrinth se pondrá a la venta el próximo 28 de septiembre con un PVP de 34,99 euros y estará disponible en tiendas especializadas, grandes superficies y tiendas online.

