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Turtle Beach Stealth Pro II: los auriculares gaming de gama alta se renuevan

Así lucen los nuevos Stealth Pro II. Turtle Beach
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Ya tuvimos ocasión hace x años de probar los Stealth Pro, los auriculares de gama más alta de la marca de periféricos Turtle Beach, y siguen siendo uno de nuestros auriculares de gaming favoritos. Ahora la marca lanza una nueva versión de su buque insignia y claro, las expectativas se disparan. Tras probar durante un par de semanas los nuevos Turtle Beach Stealth Pro II gracias a una unidad cedida por la marca, hemos podido comprobar hasta qué punto esa ambición está respaldada por la experiencia de uso.

La segunda generación de los Stealth Pro llega con una actualización estética profunda, pero no solo eso. Turtle Beach ha replanteado prácticamente todos los apartados importantes: nuevos transductores, un diseño mucho más refinado, mejoras en el micrófono, mayor comodidad y, sobre todo, un sistema de conectividad que marca diferencias. Además viene en un estuche cómodo y acolchado que le da todavía más ese toque premium esperado.

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Un diseño premium que ahora sí transmite la sensación de gama alta

Lo primero que llama la atención es que Turtle Beach ha dejado atrás la apariencia algo sobria de la primera generación para apostar por un acabado mucho más elegante. La combinación de aluminio anodizado, detalles metálicos, plásticos con acabado suave y una diadema de suspensión transmite desde el primer momento que estamos ante un producto de alta gama.

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Durante estas semanas de uso hemos alternado largas sesiones de juego, trabajo diario y escucha musical. La comodidad ha sido uno de los aspectos que más nos ha convencido. Las almohadillas de espuma viscoelástica envuelven bien la oreja, aíslan de forma muy eficaz incluso sin activar la cancelación de ruido y permiten utilizar los auriculares durante horas sin generar una fatiga excesiva. Incluso con gafas, que uno ya las tiene que utilizar para mirar la pantalla.

No son unos auriculares especialmente ligeros, pero el reparto del peso está muy conseguido y la diadema de suspensión evita puntos de presión molestos. Solo quienes prefieran una banda más acolchada podrían necesitar un pequeño periodo de adaptación.

CrossPlay 2.0 cambia por completo la experiencia multidispositivo

Si hay una característica que convierte a los Stealth Pro II en un producto diferente es su nuevo sistema CrossPlay 2.0. Muchos auriculares premium permiten conectar varias plataformas mediante una base inalámbrica. Turtle Beach va un paso más allá permitiendo utilizar varios transmisores USB independientes para cambiar entre hasta cuatro dispositivos con solo pulsar un botón. Se puede usar para ello la base de carga de las baterías o un pequeño dungle USB incorporado.

En nuestro caso hemos alternado sin complicaciones entre PC, Xbox (es la versión que nos han proporcionado) y un dispositivo Bluetooth, y esa flexibilidad termina siendo mucho más útil de lo que parece sobre el papel. Especialmente para quienes no tienen todas sus consolas junto al ordenador.

A esto hay que sumar la posibilidad de mantener activa simultáneamente la conexión inalámbrica de 2,4 GHz junto con Bluetooth, algo ideal para escuchar Discord, música o atender una llamada mientras seguimos jugando. Es uno de esos detalles que, una vez te acostumbras, cuesta abandonar.

Un sonido que está entre lo mejor que hemos escuchado

Pero, lógicamente, el salto más evidente aparece cuando empiezan a sonar. Los nuevos drivers Eclipse de 60 mm, con woofer y tweeter independientes, ofrecen una escena sonora muy amplia para tratarse de unos auriculares cerrados. Turtle Beach apuesta además por audio inalámbrico certificado Hi-Res de 24 bits y 96 kHz y compatibilidad con Dolby Atmos, una combinación claramente enfocada tanto al jugador competitivo como a quienes también consumen música con frecuencia.

En juegos narrativos la sensación espacial resulta sobresaliente. Es fácil localizar enemigos, identificar la dirección de los sonidos ambientales y apreciar pequeños matices que pasan desapercibidos con auriculares de gama inferior. Para demostrar esto la gente de Turtle Beach publicó un vídeo muy gracioso con un ninja sigiloso que tenía que compartir:

En shooters competitivos el nivel de detalle también juega a su favor, aunque aquí encontramos el único aspecto que probablemente muchos usuarios terminarán ajustando mediante el ecualizador.

Fuera del terreno del videojuego también nos han dejado muy buenas sensaciones. Graves con pegada, medios definidos y un nivel de separación instrumental impropio de muchos auriculares gaming.

Cancelación de ruido eficaz, aunque el aislamiento ya era excelente

La cancelación activa de ruido cumple muy bien con su cometido. Los cuatro micrófonos internos eliminan buena parte del ruido constante del entorno y permiten concentrarse fácilmente incluso en habitaciones con ventiladores, aire acondicionado o el habitual ruido del ordenador.

Sin embargo, donde realmente sorprenden es en el aislamiento pasivo. Las almohadillas sellan tan bien el oído que, en muchas situaciones, la diferencia entre activar o no el ANC resulta menor de lo esperado.

Eso sí, como ocurre en prácticamente cualquier auricular, al activar la cancelación activa se aprecia una ligera modificación del perfil sonoro, algo más evidente escuchando música que jugando.

Un micrófono que convence para jugar y trabajar

El nuevo micrófono desmontable de 9 mm incorpora reducción de ruido mediante inteligencia artificial y un sistema flotante diseñado para minimizar vibraciones. En nuestras pruebas la calidad ha sido notable. Las voces llegan limpias, naturales y suficientemente cálidas para partidas online, reuniones o creación ocasional de contenido.

No sustituye a un micrófono dedicado de escritorio, pero sí se sitúa claramente entre los mejores que podemos encontrar actualmente en unos auriculares gaming inalámbricos.

Además, el sistema Flip-to-Mute sigue siendo uno de los métodos más cómodos e intuitivos para silenciar rápidamente el micrófono.ç

Autonomía y extras pensados para largas sesiones

Otro de los grandes aciertos que mantiene de su versión anterior es el sistema de doble batería intercambiable. Mientras utilizamos una batería, la otra permanece cargándose en la base, por lo que prácticamente desaparece la preocupación por la autonomía. Turtle Beach cifra cada batería en unas 40 horas de uso, una cifra muy competitiva dentro de la gama premium.

La aplicación Swarm II también aporta bastante valor gracias a sus opciones de personalización: ecualizador de diez bandas, ajustes del micrófono, monitorización de voz, perfiles de sonido y actualizaciones de firmware. No es el software más complejo del mercado, pero sí resulta intuitivo y suficiente para adaptar el sonido a cada tipo de juego.

Los Turtle Beach Stealth Pro II no buscan competir por precio. Buscan hacerlo por prestaciones. Tras estas dos semanas de uso nos han dejado la sensación de estar ante uno de los auriculares gaming más completos que hemos probado recientemente. Su calidad sonora está a un nivel muy alto, el confort acompaña durante sesiones prolongadas y el sistema CrossPlay 2.0 aporta una flexibilidad que hoy prácticamente ningún competidor ofrece con la misma naturalidad.

Su precio de lanzamiento los sitúa directamente en la élite del mercado (349 euros de precio recomendado), por lo que no son una compra impulsiva. Pero si buscamos unos auriculares premium capaces de acompañarnos durante años y de adaptarse a prácticamente cualquier plataforma, los Stealth Pro II justifican buena parte de esa inversión.