Y el precio completo del menú donde la cerveza supera los 22 $
¿Quién eligió a dedo a Bad Bunny para el Halftime Show de la Super Bowl 2026?
San FranciscoLa exageración es el estándar en la Super Bowl 2026 como cada año y el reflejo de eso en el menú para los asistentes deja esta vez una hamburguesa de 180 dólares para los más hambrientos. La joya de la corona de la cocina es algo más que una pieza individual, es un plato gourmet hecho para compartir que va a ser uno de los virales más simpáticos del entorno de la gran final.
Mientras Seattle Seahawks y New England Patriots luchan por el triunfo de la sesenta edición de la Super Bowl, miles de asistentes pueden pasear para degustar una burguer de casi 200 euros. Esa es una de las sorpresas del Levi's Stadium, cuyo patrocinador es además el ejecutor de todo el menú de lujo que los presentes pueden adquirir.
Los miles de euros gastados en el camino para estar en la Super Bowl 2026 no son nada en comparación con las necesidades vitales, porque comer hay que comer, sea con Bad Bunny de fondo o con un touchdown de Kenneth Walker III. La cuestión es que la hamburguesa de ternera está braseada con el hueso incluido, y pesa nada más y nada menos 1,5 kg.
Los ingredientes claves son un pan brioche artesanal, una cobertura de una fondue de queso azul (Point Reyes), y un glaseado con salsa de verduras y carne. La propuesta está diseñada para compartir al menos entre cuatro personas, y visto así es un gasto de 45 dólares por cabeza, pero igualmente el impacto del precio no cambia absolutamente nada.
El perrito caliente 'sólo' cuesta 20 dólares
El denominado perrito caliente Chinatown es otro de los puntos fuertes, porque seguramente sea uno de los más consumidos de todo el estadio, tanto por la facilidad para hacerlo como por el precio. Es uno de los productos más asequibles y está inspirado en los sabores asiáticos de San Francisco debido a la mostaza picante y al cerdo marinado al estilo oriental.
En el resto del menú aparecen las típicas patatas de bolsa pero que salen a 40 dólares por estar acompañadas de cangrejos de la zona, así como de cheddar blanco fundido con un extra de cebollino. Mientras que los bollos dulces desprenden masa madre por 25 dólares de nada, y van acompañados de una salsa de caramelo al whisky. Con respecto a las bebidas, la cerveza cuesta 22,5 dólares y el refresco 12 dólares.
El listado del menú es mucho más amplio, porque hay desde licores a un picoteo mucho más amplio. El plan de venta según el San Francisco Chronicle es preparar un total de 10.000 perritos calientes, 5.000 galletas de la fortuna, 8.000 margaritas y 4.000 ostras.
Con todo esto los 70.000 asistentes no sólo tienen por delante un menú de lujo, sino un tema de conversación, una foto para redes sociales y un recuerdo. Porque gastar 300 o 400 euros en manjares en toda una Super Bowl da para una anécdota durante toda una vida, aunque la recuperación económica no sea tan sencilla como reunir a la familia en Navidad para explicar si de verdad ese perrito caliente merecía la pena.


