Marc Márquez quiere amarrar el décimo antes del caos que se avecina en MotoGP
El centenario de Ducati, el baile en el mercado de pilotos y los cambios que llegarán en 2027: Marc Márquez quiere el décimo cuanto antes
Ducati tira de ambición para el 2026 y Marc Márquez acepta el reto: "Este año estoy más relajado"
La ambición de Marc Márquez se pudo corroborar en 2025. El piloto español cuajó uno de los 'comebacks' más bestias de la historia del deporte. Su historia, desde ese fatídico accidente en Jerez 2020, es única. Y, sobre todo, una inspiración para todos. Todo el mundo sabía que tras abandonar Honda la cara de Marc cambiaría de manera radical. Se pudo ver nada más subirse por primera vez a una Gresini. Esa sonrisa nadie la olvidará. Ahí empezó a cambiar la suerte de Márquez. Las caídas, los malos resultados y la frustración desaparecieron drásticamente. Su regularidad en el Gresini Racing -y sus notables resultados- fueron más que suficientes para dar el salto al equipo oficial de Ducati. ¿El resto? El resto es historia.
Un 2025 que empezó de la manera más contundente posible por su parte. Sí, con errores de bulto en Austin o Jerez, pero demostrando que el mejor Marc Márquez estaba de vuelta. Sus victorias dejaban claro que el dominio y la diferencia con el resto era abismal. Únicamente su hermano Álex fue capaz de plantarle cara durante el primer tramo del Mundial. Sus once victorias en carrera y sus catorce 'sprint' le auparon como ganador en Japón, a falta de cinco Grandes Premios para el final. Solo una lesión en Indonesia le privó de terminar el curso de una mejor manera. Pero en ese momento, Márquez ya había cambiado el chip. No solo aprendió del pasado, sino que visualizó un 2026 donde quiere seguir dominando.
Un 2026 de pura transición donde ganar puede valer el doble
La incertidumbre es máxima; el qué pasará en 2026, también. Las teorías dictaminan que Ducati seguirá a lo suyo esta temporada. Raro sería que, de repente, eso no sucediera. No solo con Marc, sino también con Pecco Bagnaia, Álex Márquez o Fermín Aldeguer. Esa guerra 'interna' se debería -este año sí- trasladar en clave Campeonato. Aún así, Aprilia quiere dar un paso adelante; como también Honda, KTM y Yamaha. Pero la cruda realidad es que el 2026 es una transición para el 2027. Todo lo que se viene el año que viene adquiere, desde ya, una importancia superlativa. Y no solo por los cambios técnicos que sufrirá la categoría reina; sino también por el más que esperado baile de asientos que puede sufrir la parrilla.
Muchos pilotos terminan contrato y aprovecharan esta ventana para amarrar un proyecto ganador en 2027. Claramente, la incertidumbre será máxima y todo dependerá de cuánto se pueden fiar los pilotos. Y por eso mismo, Marc Márquez intentará como nunca antes amarrar su décimo título. Por su edad, el cómo puede apañarse con una nueva 'era' en MotoGP o por el avance de sus rivales más directos. Toda esa incertidumbre hace que este 2026 sea incluso más importante aprovechar cualquier ventaja que tiene Ducati respecto al resto. Otro tema será qué pasará con el tándem Ducati-Márquez; pero hasta que eso se aclara, la consigna del español es clara: quiere seguir siendo el Rey.
