Fernando Alonso señala problemas de manejabilidad del motor Honda, pero ve cosas buenas: "Sentí un paso adelante"

Fernando Alonso, en Zandvoort. Europa Press
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Fernando Alonso se marcha de la primera jornada del Gran Premio de Países Bajos con sensaciones contradictorias. Aston Martin llegaba a Zandvoort con la esperanza de comprobar sobre el asfalto el paso adelante prometido por las mejoras del AMR26 y, especialmente, por la nueva evolución del motor Honda. Y, al menos durante los primeros compases, hubo motivos para el optimismo. En el único entrenamiento libre del fin de semana, Alonso terminó duodécimo, pero el rendimiento del Aston Martin estuvo mucho más cerca del grupo medio que en anteriores citas. La escudería había llegado al circuito neerlandés con novedades aerodinámicas y una evolución de la unidad de potencia centrada en ganar rendimiento y mejorar la eficiencia del motor.

El propio Alonso confirmó esas buenas primeras impresiones al bajarse del coche, aunque también dejó claro que todavía es pronto para sacar conclusiones definitivas sobre el nuevo Honda. “Ha pasado un poco de todo, en los libres iba más o menos bien”, explicó el asturiano. Y añadió sobre la nueva unidad de potencia: “¿El nuevo motor? En el entrenamiento parecía que iba bien y sentí un paso adelante. Es pronto aún y todo está un poco inmaduro”. Una valoración especialmente importante para Aston Martin, que ha depositado buena parte de sus esperanzas en esta evolución después de una primera mitad de temporada muy complicada. Honda había preparado precisamente para Zandvoort una actualización destinada a incrementar el rendimiento del motor, después de haber identificado la falta de potencia como uno de sus principales problemas.

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Sin embargo, todo se torció en la clasificación de la 'sprint'. Alonso fue eliminado en la SQ1 y partirá último en la carrera corta del sábado, en un resultado que no refleja necesariamente el potencial mostrado unas horas antes. El problema estuvo, según explicó el propio piloto, en una combinación especialmente delicada: “En clasificación tuvimos problemas con la manejabilidad, porque el motor empujaba en la frenada y era difícil parar el coche en las frenadas. Después, aparentemente no funcionó el modo recta así que no pude abrir el alerón trasero. La combinación de las dos cosas hizo las vueltas muy difíciles”. Aston Martin confirmó además que el sistema del alerón trasero no funcionó correctamente durante la sesión, privando a Alonso de una herramienta fundamental para ganar velocidad en las rectas.

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Así, el sábado se presenta como una jornada de contrastes para Alonso. La 'sprint', que afrontará desde el fondo de la parrilla, puede servirle como laboratorio para entender mejor el comportamiento del nuevo paquete sin comprometer la carrera larga del domingo: tiene poco que perder y mucho que aprender. Pero la verdadera prioridad llegará unas horas después, con la clasificación que decidirá la parrilla del Gran Premio. Ahí sí será fundamental que Aston Martin haya solucionado los problemas del viernes y pueda confirmar si las buenas sensaciones de los libres eran reales. Porque el duodécimo puesto de Alonso en los entrenamientos dejó una puerta abierta a competir en la zona media, mientras que el fiasco de la sprint volvió a recordar que cualquier pequeño problema puede condenar al equipo.