Max Verstappen amenaza con marcharse de la F1 si el reglamento no cambia

Max Verstappen después del Gran Premio de Canadá esta temporada. Europa Press
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La Fórmula 1 vive una batalla política que puede cambiar el futuro de la parrilla y el de una de las estrellas del campeonato: Max Verstappen. Tras el Gran Premio de Canadá donde el neerlandés acabó 3º en la carrera del domingo, el tetracampeón ha endurecido su discurso contra la normativa actual y la prevista para 2027 y ya avisa de que podría abandonar el campeonato si la FIA no corrige el rumbo. El gran problema es que Ferrari y Audi, dos fabricantes clave en la votación para el cambio del reglamento, mantienen bloqueada la reforma técnica que haría que Verstappen no se marchara de la Fórmula 1.

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Max Verstappen va en serio: si la normativa no cambia, dejará la Fórmula 1

La FIA propuso modificar el reparto de potencia de los motores híbridos para reducir el peso de la energía eléctrica y devolver protagonismo al motor de combustión. La idea pasa por cambiar el actual equilibrio 50/50 hacia un modelo más cercano al 60/40. Sobre el papel parecía una solución sencilla, pero el paddock se ha convertido en un auténtico tablero político y Verstappen ha vuelto a quejarse públicamente.

El neerlandés considera que la gestión energética actual “no tiene nada que ver con correr” y cree que el campeonato se está alejando de la esencia de las carreras. Según The Race, su entorno asegura que no se trata de una amenaza estratégica ni de presión mediática: el neerlandés realmente contempla dejar la F1 si siente que los monoplazas siguen perdiendo agresividad y espectáculo.

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Audi puede desbloquear el futuro de Max Verstappen

La clave está ahora en Audi. Para aprobar el cambio reglamentario de 2027 se necesita el apoyo de cuatro de los seis fabricantes presentes en la comisión técnica. Red Bull (Ford) y Mercedes ya están alineados con la FIA, mientras Ferrari y Cadillac mantienen su oposición. Honda todavía no ha tomado una posición definitiva y Audi ha pasado a tener un papel clave.

La marca alemana teme que una modificación apresurada dispare costes y complique el desarrollo de su primera unidad de potencia en F1. El proyecto ya supone una enorme inversión y rehacer parte del motor podría costar millones extra. Sin embargo, The Race afirma que dentro de la FIA creen que si Audi acepta un compromiso, Honda terminará apoyando la propuesta y Ferrari quedaría aislada políticamente.

Ferrari quiere defender su posición estratégica

La postura de Ferrari tiene otro trasfondo. Los de Maranello temen perder los beneficios dentro del sistema ADUO, el mecanismo que permite ayudas de desarrollo a fabricantes con menor rendimiento. Si se abre el desarrollo total de motores antes de tiempo, Mercedes podría ampliar todavía más su ventaja competitiva. Por eso, los italianos prefieren ganar tiempo y retrasar cualquier cambio hasta 2028, pero la FIA no quiere esperar tanto. En medio de esa guerra técnica y política aparece Max Verstappen, cuyo futuro empieza a depender más de las oficinas y de los despachos que del rendimiento de su Red Bull en pista.