La decimosexta plantilla de LaLiga

El Sevilla FC vuelve a perder. Otra vez. El conjunto de Julen Lopetegui ha vuelto a hacer lo que más veces ha hecho esta temporada: caer derrotado, mostrarse apático, hundido, sin plan de juego, ni maldad, sin creatividad, ni poderío defensivo. Y toca hacer la pregunta del millón: ¿Tan malos son los jugadores blanquirrojos? ¿Es la del Sánchez-Pizjuán la decimosexta plantilla de LaLiga? El parón para recuperar físico, el parón para entrenar y unir piezas, para olvidar el mal inicio y empezar de nuevo. Todo falso. El parón en el Sevilla no ha servido prácticamente para nada. Bueno, sí, para perder a Fernando. Y la vuelta al Sánchez-Pizjuán ha llevado a la boca de los presentes una pregunta cien veces repetida: ¿Tan malos son los jugadores del Sevilla? ¿Tan mala es esta plantilla?
Futbolistas como Jesús Navas, Rakitic, Delaney, Óliver, Lamela, Papu Gómez, Rafa Mir, En Nesyri o incluso recién llegados como Telles, Isco, Januzaj o Dolberg están lejísimos de una versión óptima. No de su mejor versión, que también -pero por uno u otro argumento parece imposible de recuperar-, sino de una versión que les permita competir con cierto rigor. El Sevilla compitió, en todo el partido, en apenas 15' ante un Atlético de Madrid que hacía tiempo que no tenía tantas dudas, que no se mostraba tan frágil e inseguro con su juego. Y posiblemente fueron menos.

Dicen los que saben del balón que una de las tareas del entrenador (y de su cuerpo técnico) es saber exprimir al máximo a su plantilla, es saber sacar la mejor versión de sus jugadores, es conseguir los mejores resultados con los recursos existentes -y Lopetegui no tiene pocos-. La realidad, duela más o duela menos, es que eso no se está consiguiendo porque, probablemente, dejen que me atreva, los jugadores del Sevilla no son tan malos.