Argentina lo vuelve a hacer: remonta en seis minutos ante Inglaterra para llegar a la final contra España

Enzo Fernández, en el Argentina-Inglaterra. Europa Press
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Argentina nunca deja de creer. Cuando parecía que Inglaterra tenía un pie en la gran final del Mundial gracias al tanto de Anthony Gordon, la campeona del mundo volvió a demostrar por qué es uno de los equipos más competitivos del planeta. La selección de Lionel Scaloni resistió el golpe, insistió hasta el final y, en apenas seis minutos, cambió por completo la historia del partido. Primero apareció Enzo Fernández con un extraordinario disparo para igualar el encuentro y, ya en el descuento, Lautaro Martínez culminó la remontada para firmar el 2-1 definitivo y clasificar a la Albiceleste para una nueva final mundialista, donde se enfrentará a España.

Más allá del resultado, la victoria vuelve a poner de manifiesto el carácter competitivo de una selección que se niega a rendirse. Inglaterra había conseguido controlar gran parte del encuentro tras adelantarse en el marcador y parecía tener la situación bajo control. Sin embargo, Argentina jamás dejó de buscar el empate, empujó con paciencia, acumuló ocasiones y terminó encontrando el premio cuando el reloj ya parecía jugar en su contra. Esa convicción inquebrantable volvió a marcar la diferencia en una noche que quedará grabada entre las grandes remontadas recientes de la Albiceleste.

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Las hazañas de Argentina en el Mundial

No es la primera vez que este equipo firma una hazaña de este calibre en el torneo. Ya había demostrado su capacidad para sobrevivir a escenarios límite frente a Cabo Verde, Austria, Egipto y Suiza, cuatro eliminatorias en las que también encontró el camino hacia la victoria cuando todo parecía complicarse; aprovechando los descuentos y las prórrogas para ir avanzando en el torneo. Sin lugar a dudas, Argentina ha convertido el sufrimiento en una seña de identidad y la resistencia en una virtud. Nunca pierde la calma, nunca deja de competir y siempre encuentra una respuesta cuando el contexto parece más adverso.

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Con ese espíritu indomable, la Albiceleste disputará una nueva final del Mundial. Del otro lado estará una España que espera tras superar su semifinal ante Francia y que buscará impedir otro capítulo épico del conjunto argentino. Pero si algo ha demostrado este equipo durante todo el campeonato es que jamás se le puede dar por vencido. Lo volvió a hacer ante Inglaterra y, una vez más, llega al partido por el título convencida de que, mientras quede tiempo en el reloj, cualquier historia puede escribirse a su favor.